El pasado 10 de marzo, en la última reunión del BCE, Draghi anunció drásticas medidas como el recorte del tipo de interés de referencia desde el 0,05% hasta el 0,0% o la ampliación del programa de compras de bonos desde 60.000 hasta 80.000 millones de dólares, además de incluir la deuda corporativa con grado de inversión y lanzar cuatro nuevas LTRO (operaciones de refinanciación a largo plazo) con vencimiento a cuatro años para el sector financiero.
Actas del BCE: "El consejo de gobierno no descarta futuros recortes de los tipos de interés"
No obstante, “Draghi cerró las puertas a los tipos negativos, lo que sorprendió al mercado y provocó caídas en las bolsas”, recuerda Daniel Pingarrón, analista de IG. Precisamente esto supone el punto de referencia para los analistas, ya que desde aquel 10 de marzo miembros del BCE que han aparecido en público no han descartado esta opción ante la debilidad de la inflación, que se situó en el 0% anual en marzo.
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De hecho, las propias actas reflejaron opiniones en contra de los tipos negativos pero también el mensaje de que “el consejo de gobierno no descarta futuros recortes de los tipos de interés, si hay nuevos choques que pudieran cambiar el panorama de la inflación, lo que podría justificar una mayor acción de política monetaria”.
“Los miembros del BCE han dejado espacio para que, si se deja la puerta abiertas a un recorte de tipos, puedan mover a las bolsas”, señala Pingarrón.
En la misma línea, Ramón Morell, analista de ETX Capital, tampoco espera ninguna medida adicional, pero “existe la posibilidad de que se hable de tipos negativos. Europa está preparado para ello, aunque yo no creo que finalmente lleguemos a ese punto”. Asimismo, avisa que los inversores también estarán muy pendientes sobre “el análisis del BCE de la situación económica”.
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ENTRE SCHÄUBLE Y EL BREXIT

Mario Draghi va a tener que pronunciarse son las críticas que ha recibido su política desde Alemania y el riesgo para Europa del Brexit
Dos cuestiones por las que le previsiblemente Mario Draghi va a tener que pronunciarse son las críticas que ha recibido su política desde Alemania y el riesgo para Europa de que Reino Unido abandone la Unión Europea si los británicos votan en ese dirección el 23 de junio, lo que se conoce como Brexit.
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, se ha mostrado contrario a los tipos bajos del BCE, y ha llegado a decir que "el 50% de la responsabilidad del ascenso del partido populista conservador y eurófobo Alternativa para Alemania (AfD) es de Draghi y el BCE". Schäuble, uno de los pesos pesados en el Gobierno de Alemania, llegó a decir que la autoridad monetaria está expropiando los ahorros del público alemán y alimentando el auge del populismo.
Unas palabras que recibieron respuesta del presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, quien defendió la política monetaria actual y la independencia. Y en esta misma línea esperan los expertos que se pronuncie Draghi, sin ir más allá. Asimismo, el vicecanciller alemán de Economía, Sigmar Gabriel, ha asegurado en declaraciones a Reuters que los problemas económicos de Alemania no son causados por el BCE, sino por la excesiva austeridad en la política fiscal.
Algo similar ocurriría con el Brexit, aunque Morell cree que "puede hablar de las implicaciones, pero con guantes de seda, para no decantarse", mientras que Pingarrón recuerda que "buscará evitar las críticas que está recibiendo el Banco de Inglaterra, al que se le acusa de tomar partido por avisar de los riesgos".
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