Preguntarnos qué sucede con los grandes empresarios nacionales sería redudante si ya conocemos la respuesta, pero de su discurso se deducen una serie de conclusiones.  
 
"España es insostenible", según sostiene la consultora del que es Premio Nobel de Economía Nouriel Roubini, Roubini Global Economics. Lo es, dicen sus expertos, y además la zona euro no hará nada para remediar la catástrofe hasta, como mínimo, el año 2015. 

Es más, lo que "hay al final del túnel", ese que muchos creen ya casi superado, "no es más que un crecimiento mediocre y la continuidad de altos niveles de desempleo".

Partiendo de este supuesto, y considerando extrema cualquier lectura que venga desde fuera de la Unión Europea -a sabiendas del catastrofismo del que hacen uso-, ¿están siendo los empresarios españoles demasiado optimistas?


Vender la piel del lobo
Se puede hacer cuando se ha cazado y España, como mucho, está limpiando la escopeta. Entre las grandes variables a considerar, España abandonó la recesión a cierre del mes de septiembre cuando culminó el trimestre con un crecimiento del 0,1%. 

Además, el Estado consiguió reducir su déficit hasta los 36.700 millones de euros, lo que representa sobre el PIB el 3,6%. El límite fijado por Bruselas es del 3,8% para todo el año. Considerando, asimismo, que la prima de riesgo se encuentra hoy en los 233 puntos básicos, 200 pb por debajo del nivel al que lo hacía el mismo día de un año atrás, con el ahorro que ello supone para las arcas públicas, la situación ha mejorado -sin considerar datos tan relevadores como una demanda interna en intenso declive ni una deflación en ciernes-.  Pero, ¿hasta qué punto?

Las mejores previsiones de cara al próximo año son las del propio Gobierno que habla de un crecimiento para la economía española del 0,7%. Algo menos espera el Banco Central Europeo que, no obstante, revisó al alza el crecimiento hasta el 0,5%, mientras que el Fondo Monetario Internacional es el más prudente con un aumento para el PIB nacional estimado en el 0,2%. 


Previsiones crecimiento para España en 2014 (FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA)

Previsiones crecimiento para España en 2014 (FUENTE: ELABORACIÓN PROPIA)

Desde que el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, abriera la veda el pasado 17 de octubre, los grandes líderes del Ibex 35, esto es, BBVA, Telefónica e Iberdrola han cerrado filas entorno al mismo mensaje: España va bien -y lo demás no importa-. 


Crecimiento en 2014
Todos, casualmente, han declarado que nuestro país crecerá un punto porcentual el próximo año. De hecho, hay quien se lanza a superar su propia estimación como es el caso de Francisco González que este mismo martes aseguraba que España podría crecer "hasta un 2% o 3% en 2014 si el Gobierno ahonda en reformas como la laboral o la energética", según aseguraba en declaraciones a Onda Cero. 

Botín fue -lo dicho- el encargado de abrir la caja de pandora al afirmar rotundamente que a España estaba "llegando dinero por todas partes" durante una conferencia en Nueva York ante el mismísimo alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg. "España ha cambiado de una forma que no os lo podéis imaginar" y, de hecho, "se ve como referencia dentro del Fondo Monetario Internacional", decía el presidente del Santander. 

En sintonía con Botín, el presidente de Telefónica, César Alierta, jsutificaba este lunes la entrada de dinero gracias a que "la gente ve oportunidades" en nuestro país. En su opinión, "La crisis ha terminado claramente en España", aunque quien aporta cifras es el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que parece devolver el 'capote' que le echó su homólogo González al considerar necesaria una reforma energética. "España ha vuelto a atraer la inversión extranjera directa, que ya se sitúa en línea con los niveles previos a la crisis, duplicándose este año frente al anterior con casi 20.000 millones de euros”, declaraba Galán. 


Motivos: el empleo y los empresarios
Hay dos líneas argumentales que coinciden en todos los discursos lanzados por los cuatro grandes líderes: el buen trabajo que han venido realizando las empresas durante la crisis económica y la mayor flexibilidad y competividad que ha adoptado el mercado laboral, aunque  siguen reclamando reformas. Entre las razones que han propiciado ese retorno ha citado “un entorno de negocios y una fuerza laboral más competitiva y flexible”, así como “un crecimiento de la productividad superior a la media europea", decía Alierta. 

En otras palabras, salarios más bajos y empresas que han sabido sortear la situación reduciendo márgenes, frente a la Aministración Pública. "Hay que trabajar mucho" aún, declaraba González, para reducir "el gasto público improductivo" y ponía como ejemplo a aquellos aeropuertos españoles "sin aviones". 

Respecto a la reforma laboral, Botín insistía en la necesidad de dar un nuevo empuje al modelo actual, pero lo que sorprendió en parte fueron las declaraciones de César Alierta al considerar que "la población activa en España ha aumentado más que la de Alemania y Francia juntas" y, de haberlo hecho en base a la media de la eurozona, "el paro se habría reducido al 10%. No obstante, reconoce que este es el mayor problema de España y que "los costes laborales no han subido sino que han estado moderados". Resumiendo, según Alierta, "no han bajado tanto"

España ha sido uno de los países en los que más han caído los salarios en el segundo trimestre del año, al registrar un descenso del 0,6%, sólo superado por Chipre y Grecia, según un estudio del Instituto Klein de la Universidad Autónoma de Madrid.

A continuación les dejamos varios gráficos respecto a la evolución de los salarios en España y su comparativa con la zona euro durante la crisis económica, en base a datos elaborados por el INE y el Banco de España. 


Costes laborales unitarios España (FUENTE: BANCO DE ESPAÑA) 2013
   Costes laborales unitarios España (FUENTE: BANCO DE ESPAÑA) 2013

Empleo y Salarios (FUENTE: BANCO DE ESPAÑA) 2013

Cotización
Tras estas declaraciones, las acciones de Banco Santander, BBVA, Telefónica e Iberdrola han resentido su cotización pues todas ellas se encuentran por debajo del nivel al que lo hacían antes de que sus respectivos presidentes lanzaran su mensaje de optimismo.