BBVA ha hecho público su informe anual de remuneraciones al gobierno corporativo. En el dossier destaca que el presidente de la entidad ha cobrado un 12% menos que un año antes, mientras que el CEO, Carlos Torres Villa, ha visto aumentada su retribución un 16%. Aun así, el segundo de BBVA cobra medio millón de euros menos que el presidente.

El sueldo de los directivos de BBVA hoy ha quedado al descubierto al publicarse el informe anual de gobierno corporativo. En dicho informe destaca que Francisco González, presidente de BBVA, ha cobrado 4,92 millones de euros, lo que supone una disminución del 12% de su sueldo, frente a los 5,57 millones que recibió en 2015. La remuneración variable descendió un 18% respecto a la del ejercicio 2015. De estos casi 5 millones, 3,451 millones han sido en efectivo y el resto acciones del banco con una valor total de 1,469 millones de euros.
 
En cambio, Carlos Torres Vila, en su primer ejercicio como Consejero Delegado de la entidad, ha recibido 4,426 millones de euros por su actividad, un 16% más que un año antes, aunque la cifra no es del todo comparativa con el año anterior, debido a que tomó posesión del cargo como CEO en mayo de 2015. Del importe cobrado, 3,244 millones han sido en efectivo y 1,182 millones en acciones. Además, Torres Vila ha destinado la mayor parte de su sueldo, 3,178 millones, al su plan de pensiones.
 
El tercer directivo mejor pagado de BBVA es José Manuel González-Páramo, Consejero Ejecutivo de la entidad desde 2013. El pasado ejercicio recibió unos honorarios de 1,239 millones de euros, de los que 177.000 fueron cobrados en acciones y el resto en efectivo, destinado 310.000 euros al plan de pensiones.
 
Los 17 principales directivos de BBVA han cobrado en total 15,718 millones de euros, un 8,6% más que en 2015. Un 75% de las retribuciones han sido pagadas en efectivo, 11,854 millones, y el resto en acciones del banco.

La entidad ha justificado los recortes de algunas retribuciones por el impacto negativo de las cláusulas suelo (404 millones de euros), y por la evolución de los tipos de cambio.

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BBVA adoptará una nueva política de remuneraciones de los consejeros ejecutivos para los próximos tres años, que pasará por un aumento de las cantidades a diferir y del periodo de diferimiento de la retribución variable, de manera que el 60% de la retribución variable quedará diferida durante 5 años; un aumento de la retribución en acciones: la parte diferida se dividirá en un 60% en acciones de BBVA y el otro 40% en efectivo; y la retribución variable estará sometida a cláusulas de reducción y de recuperación de cantidades diferidas y satisfechas (malus y clawback).