El comportamiento de la criptomoneda por excelencia ha superado cualquier expectativa que se tuviese de ella hace unos años. Y es que, desde enero ha acumulado una subida del 1.529% .Esto ha provocado que muchos inversores –a pesar de los reticencias de bancos, analistas y expertos del sector- hayan decidido subirse a este carro. Esto último se explica gracias al ‘efecto rebaño’ y la euforia, los cuales son capaces de provocar grandes burbujas.

El bitcoin está de moda, eso es un hecho. ¿Cuántos inversores en los últimos meses han consultado a los expertos en bolsa sobre si es el momento de invertir en la criptomoneda? Y lo que es peor, ¿cuántos de ellos han decidido no seguir las recomendaciones y colocar parte de sus ahorros en ella? La respuesta es: más de los que se pensamos. De hecho, es tal la popularidad del bitcoin que incluso personas totalmente ajenas al mundo bursátil han mantenido una conversación sobre esta moneda bajo comentarios del tipo “si hubiésemos invertido cien euros ahora seríamos millonarios”.

Multitud de inversores se adelantaron al mercado e invirtieron en la criptomoneda, acumulando, gracias al bitcoin, grandes cantidades de dinero. Esto último ha sido imitado desde hace unos meses por muchos otros que quieren correr la misma suerte. Pero lo cierto es que a día de hoy, algunos inversores lo único a lo que están prestando atención es al gráfico y a los máximos a los que semana tras semana nos tiene acostumbrados el bitcoin, sin importarles otros factores. Esto está dando lugar a lo que muchos califican como “la gran burbuja”.

Este fenómeno se produce, entre otras cosas, gracias a la especulación en los mercados y también al ‘efecto rebaño’ de seguir a los demás.  Luis Francisco Ruiz, director del máster práctico de inversión y trading de Estrategias de Inversión explica en una de sus clases que “el efecto rebaño y la enorme dificultad para hacer lo contrario de lo que hacen los demás, la difusión de la responsabilidad pensando que hay muchos agentes económicos antes que nosotros responsables de la situación y un sesgo de exceso de confianza difícil de controlar, son los ingredientes que ayudan a explicar la formación de las burbujas”.

Mayor euforia, nuevos récords

De hecho, el CEO de Credit Suisse, Tidjane Thiam durante una conferencia en Zurich afirmó que “la única razón para comprar o vender bitcoin es ganar dinero, que es la definición misma de especulación, y la definición misma de una burbuja”.

Pero ¿por cuánto tiempo seguirán estas subidas? Tal y como explica Yann Quelenn, market strategist de Swissquote, “el bitcoin se muestra en fase de consolidación. El momentum alcista dista mucho de culminar. Su estructura técnica muestra a este impulso bastante acentuado a corto plazo, lo cual lo deja expuesto marcar nuevos récords”.

Además, añade que, “a largo plazo, esta clase de activo digital ofrece unas perspectivas valoración exponencial, contando con bastantes probabilidades de alcanzar los 40.000 en 2018”.

 

 

La irracionalidad en las inversiones

De esa forma, las subidas del bitcoin provocarán más euforia entre los inversores y por lo tanto, nos encontraríamos ante una burbuja (aún mayor). “Esta irracionalidad alcanza su grado máximo en el lado alcista cuando el grupo y el individuo se muestran eufóricos y los precios se han inflado desmarcándose de sus fundamentos y de toda racionalidad económica dando lugar a las denominadas burbujas”, explica Francisco Ruiz desde un punto teórico.

Sin embargo, parece que a muchos se les está olvidando los riesgos intrínsecos de esta moneda digital. Uno de ellos es que no está respaldada por ningún banco central, motivo por el que muchos la han calificado de opaca y poco transparente. El consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, tampoco quiere saber nada de la criptomoneda, quien advirtió que el bitcoin “es un fraude” y que en el momento en el que explote, será peor que la burbuja de los tulipanes en el siglo XVIII.

En definitiva,  parece que el bitcoin rozará el infinito mientras continúe el efecto rebaño y los inversores decidan seguir sumándose a la criptomoneda movidos por la euforia, con el fin de obtener un mayor beneficio. Pero cuidado, ya que tal y como explican expertos del sector, las burbujas tienden a explotar.