Zeltia registró una pérdida neta de 6,89 millones de euros en el primer semestre del año, lo que supone reducir en un 44% la de 6,89 millones registrada en el mismo periodo de 2008, informó hoy la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La cifra de negocio creció un 11,1% entre enero y junio, hasta sumar 60,19 millones de euros, en tanto que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) fue negatio en 1,76 millones de euros, frente al también negativo de 10,3 millones de un año antes.
Zeltia atribuyó esta mejora del Ebitda a las ventas del segmento de biofarmacia, que sumaron 22,7 millones (de los que 19,4 millones correspondieron a ventas de Yondelis), junto a otros ingresos relacionados con cobros del acuerdo de licencia de PharmaMar y Taiho Pharmaceutical para comercializar el Yondelis en Japón.

La inversión en I+D de la compañía hasta 30 de junio ascendió a 25,5 millones de euros, un 2,7% menos que en el mismo periodo del año anterior. De esta cifra, 16.700 millones de euros se destinaron a PhamaMar, un 11,1% menos.

De cara al segundo semestre, Zeltia subrayó que la principal incertidumbre se refiere a la respuesta de la Agencia Europea del Medicamento sobre la posibilidad de aprobar Yondelis para la indicación de cáncer de ovario y explicó que, si esta fuera positiva, se pondrían realizar algunas ventas para esta indicación dentro de 2009.

El pasado 15 de julio, un comité de expertos de la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos (FDA, por su sigla en inglés) resolvió que la combinación de 'Yondelis' (PharmaMar) con 'Doxil' no presenta un perfil riesgo-beneficio suficiente para el tratamiento de mujeres con cáncer de ovario recurrente y votó en contra de que se apruebe su indicación para esta dolencia en Estados Unidos, lo que provocó fuertes caída de las acciones en bolsa.

"Otro de los riesgos e incertidumbres que afronta este sector son las demoras con las que las administraciones sanitarias de las diferentes comunidades autónomas españolas afrontan sus pagos", añadió la firma farmacéutica.

Por su parte, en el área de Química de Gran Consumo, un segmento "maduro y estable", los principales problemas se centran a la crisis del consumo privado, que afecta al marcado nacional, y a la posibilidad de que algunos de sus clientes no pudiera hacer frente a los pagos.