El Banco Central Europeo dio un giro de 180 grados a su política monetaria en la madrugada del lunes, al decir que intervendrá en los mercados de deuda públicos y privados de la eurozona, entre otras cosas.  La decisión pretende "asegurar el flujo y la liquidez en los segmentos del mercado cuyo funcionamiento es disfuncional", dijo el BCE en un comunicado, pero no dio detalles de la cantidad de bonos que va a comprar.
Los mercados financieros subieron tras el anuncio, que llegó apenas una hora después de que los ministros de Finanzas de la eurozona creara un plan de apoyo de 500.000 millones de euros para los países que sufren crisis fiscales.

La decisión sin precedentes del lunes supone el paso más radical dado hasta ahora por el BCE, dicen los economistas.  "Es el mayor intento de apoyar a Europa y podría marcar un punto de inflexión en la crisis de confianza que sufren los países de la periferia europea en las últimas semanas", dijo Jacques Cailloux, economista de RBS.

El BCE también dijo el lunes que suministrará suficiente dinero en efectivo a los bancos que lo necesiten.

El BCE realizará una operación de refinanciación adicional el miércoles. Todas las ofertas de la subasta tendrán un tipo de interés equivalente al tipo mínimo de las principales operaciones de refinanciación.