La bolsa de Nueva York tenía pretensiones de acabar septiembre en verde. Pero no ha sido así. A pesar de comenzar la jornada con una ligera revalorización, el Dow Jones se ha dado la vuelta para cotizar con una caída del 1.12%, hasta los 9.633 puntos. El resto de índices se contagia después de conocer que el PIB – a pesar de estar por encima de las previsiones – cayó siete décimas en el segundo  trimestre.
La volatilidad que se palpó en los primeros minutos de negociación hacía presagiar que en cualquier momento los índices podrían darse la vuelta. Y así ha sido. Si durante la apertura el Dow Jones sumaba algo más del 0.08%, ha comenzado a ceder un 1.18% hasta los 9.618 puntos .Una tendencia de la que se han contagiado el resto de índices:  el Nasdaq cedía un 1.13% y el S&P 500 recortó un 1.13% su cotización cuando marcó los 1.048 puntos.

La salida de EE.UU. da pasos pequeños pero firmes. Así lo corroboró la mejora del dato de PIB trimestral que salió por debajo de lo esperado. En concreto, este indicador se contrajo un 0,7% cuando las estimaciones del gobierno de Obama se posicionaban en torno al 1%. La reducción se debió a que los gastos de las empresas no se elevaron hasta las cifras que se habían previsto en un principio. 

Otro de los datos protagonistas de la jornada en EE.UU. es el de las nóminas de empleos no agrícolas en el sector privado, las cuales, disminuyeron en 254.000 durante este mes que hoy abandonamos. Los datos de empleo en este ámbito también mejoraron las expectativas, que centraban en una reducción de 240.000. Este indicador publicado hoy por Automatic Data Processing y Macroeconomic Advisers debe ser visto como un adelanto de los datos de empleo que se publiquen el viernes y que mantienen en ascuas al mercado internacional.

La única noticia macro negativa dada en EE.UU. hoy es el descenso de solicitudes semanales de préstamos hipotecarios que cayeron un 2,8%. En concreto, las solicitudes para refinanciar créditos existentes disminuyeron un 0,8% y para comprar nuevas viviendas un 6,2%, con lo que parece que el mercado inmobiliario todavía está achacado por las consecuencias de la crisis.

En el ámbito empresarial, el sector financiero hace muestra de compañerismo y, es que, según la prensa, dos de los bancos estadounidenses con una situación más boyante, Barclays y Citigroup, se han ofrecido para financiar al maltrecho CIT Group y, así, evitar otra bancarrota que engrose aún más la lista de entidades americanas que se han ido a pique desde que empezó la crisis. Ésta sería la segunda inyección económica que recibiría CIT después de que a finales de julio un grupo de seis tenedores de bonos lo apoyaran con un préstamo de rescate de 3.000 millones de dólares.

Hoy en el NYSE Barclays subía un 2,57%, Citigroup un 0,21% mientras que CIT se desplomaba más de un 36%.

Todo esto en un día en el que el FMI ha declarado que la crisis mundial conllevará un coste menor al previsto en sus inicios. En concreto, el Fondo Monetario Internacional ha estimado que la recesión acarreará pérdidas por valor de 3,4 billones de dólares al sector financiero, frente a los 4 billones vaticinados, gracias al comportamiento de las acciones que, en el último medio año, han experimentado uno de los repuntes más altos en la historia bursátil reciente.