Los inversores vuelven al parqué estadounidense ante las señales de recuperación del consumo familiar.  Con las cifras de hoy, las ventas minoristas encadenan cuatro meses consecutivos de subidas. Así pues, el Dow Jones sube un 0,17% hasta los 11.211 puntos, el Nasdaq un 0,49% y el S&P 500 un 0,39%. En el mercado de divisas el euro sigue en el entorno de los 1,36 dólares y, en el de materias primas el barril de petróleo cotiza a 87,37 dólares.

El dato protagonista de la jornada hoy es el de ventas minoristas de octubre, mes durante el cual las familias estadounidenses se animaron o, mejor dicho, consiguieron mantener la confianza en su economía. Las ventas minoritas subieron un 1,2% en octubre, superando las expectativas y encadenando cuatro meses de aumentos. Además, palpable se hace la mejora con respecto al año anterior, pues el dato de este octubre supera en un 7,3% al del mimo mes de 2009.

En segundo plano para los inversores ha quedado la encuesta manufacturera de Nueva York de octubre pues, durante dicho mes esta encuesta registró una importante caída de -11,14 puntos, lo que contrasta con las expectativas de 14 puntos y con el dato de septiembre (15,73 puntos).

Caterpillar comprará al fabricante de equipamiento para la industria de la minería Bucyrus International por 8.600 millones de dólares. Con esta jugada Caterpillar prevé beneficiarse de las buenas expectativas de las materias primas a largo plazo y de la demanda creciente de los países emergentes. Caterpillar hoy se mantiene plano, a penas cede un 0,05% en el NYSE.

Con la nueva semana Cisco suaviza sus pérdidas. Hoy cede un 0,10% minutos después del pistoletazo de salida de la sesión, un porcentaje muy lejano al 16% que llegó a caer la semana pasada

Japón revalida su posición como segunda economía del mundo con los datos de PIB de los nueve primeros meses del año, periodo durante el cual su crecimiento llegó a los 3,967 billones de dólares. Si bien, China le pisa los talones al gigante nipón con un PIB de 3,947 billones.

Todo esto después de que el G 20 diera por finalizada su cumbre el viernes, de la cual salió un compromiso conjunto por “evitar una devaluación competitiva” y entrar en una ensangrentada guerra de divisas mundial.