El principal índice de la bolsa de Nueva York, el Dow Jones Industrial, y el índice ampliado Standard and Poor's 500, batieron récords de cierre este miércoles, pese a la caída de la bolsa de Shanghai y después de la publicación de las actas de la última reunión de la Fed. El Dow JOnes subió un 0,83 por ciento, para cerrar en los 13.633 puntos
El índice ampliado Standard and Poor's 500, que integra las 500 principales firmas de sectores considerados clave de la economía estadounidense, ganó 0,80 por ciento (+12,11 puntos) terminando en 1.530,23 unidades, batiendo su precedente récord de cierre, alcanzado el 24 de marzo de 2000. Por su parte el índice compuesto del Nasdaq aumentó 0,80 por ciento (+20,53 puntos) a 2.592,59. Los índices habían abierto sin embargo a la baja, afectados por la caída de la bolsa de Shanghai, que perdió 6,50 por ciento luego del anuncio gubernamental de un incremento de las tasas sobre las transacciones bursátiles destinada a calmar el apetito de los chinos por las acciones. Pero los inversores no parecen temer una repetición de la crisis bursátil de febrero, que había sido desencadenada por una caída similar de la bolsa china. En febrero, se temía que las medidas adoptadas para desacelerar la economía china provocaran la desaceleración de otras economías, pero hoy las medidas se aplican solamente al mercado bursátil y en consecuencia no deberían tener impacto sobre el resto del mundo. Actas de la FED Los índices hicieron una breve incursión en terreno negativo solamente después de la publicación de las actas de la última reunión de la Reserva Federal (Fed) estadounidense. La Fed reiteró sus temores sobre la inflación, pero se mostró algo más serena en relación al crecimiento, en su reunión del 9 de mayo, en la que mantuvo su principal tipo sin cambios en el 5,25 por ciento. La única novedad es que según la Fed, la debilidad del (sector) inmobiliario podría frenar la economía durante más tiempo que lo previsto. Recibido al principio negativamente por el mercado, esta constatación pareció luego alejar definitivamente la perspectiva de un alza de las tasas de interés en Estados Unidos. En el mercado obligatorio, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años ha bajado a 4,878 por ciento contra 4,882 por ciento en la noche del martes, y el del título a 30 años a 5,010 por ciento contra 5,014 por ciento. El rendimiento de las obligaciones evoluciona en sentido inverso a sus precios.