El consorcio sueco Volvo pondrá en marcha un plan para mejorar la eficiencia de las operaciones de sus filiales Volvo Trucks y Mack en el mercado norteamericano, informó hoy la compañía, que desarrollará un plan de reestructuración que tendrá un coste de 60 millones de dólares (40,2 millones de euros al cambio actual). La multinacional escandinava resaltó que esta iniciativa incluye el cambio de la sede central de Mack, que pasará de estar situada en Allentown, en el Estado de Pennsylvania, a localizarse en Greensboro, en Carolina del Norte, donde ya se encuentran varios órganos de gobierno del consorcio.