Pedro Pérez, presidente del G14, grupo que aúna a las principales inmobiliarias cotizadas, dijo hoy que el número de viviendas iniciadas ha caído desde agosto más del 40% como consecuencia de la restricción de crédito provocada por la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos.
En un desayuno organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), Pérez explicó que el ajuste de la oferta previsto por el sector desde principios de año estaba discurriendo "pacíficamente" durante el primer semestre, pero que desde agosto el proceso "se ha agudizado". Asimismo, Pérez explicó que, de acuerdo con los datos del Colegio de Registradores las ventas están disminuyendo desde el verano alrededor del 30%, frente al 15% del primer semestre. No obstante, el responsable del G14 aseguró que se ha estabilizado el número de viviendas en oferta que no encuentra comprador, ya que los nuevos pisos se ponen a la venta cuando todavía no se han iniciado las obras, lo que permite a los promotores dar marcha atrás y cancelar un proyecto si no resulta exitoso. Peréz aseguró que no hay perspectivas de que la situación financiera vaya a mejorar en el corto plazo, situación que añade incertidumbre a una actividad en la que la financiación es la "materia prima", a diferencia de lo que ocurre en otros sectores de la economía que pueden aguantar mejor un entorno crediticio más restrictivo. A pesar de la ralentización del mercado residencial, el G14 duda que los precios de la vivienda puedan evolucionar a la baja, dada la escasez de suelo finalista, cuya adquisición supone la mitad del coste de hacer una vivienda. En este sentido, Pérez hizo un llamamiento a los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas para que simplifiquen y agilicen los procesos urbanísticos, de tal forma que haya en el mercado suelo que permita la construcción de viviendas más baratas.