Esta es la frase que mejor refleja la situación económica actual. Parece que el agua está en ebullición y nadie sabe cómo quitar gas a la llama. Si nos adentramos en teorías económicas, podríamos explicar que la naturaleza volátil de la confianza que todos los individuos tenemos sobre acontecimientos futuros hace que sea complicado predecir o augurar cuándo se producirá el estallido, si de manera controlada, o en una explosión brutal ….Hay momentos en que parece que mejora la situación, en otros empeora, pero esto se asemeja más a los estertores de un enfermo terminal, al que no le encuentran un diagnostico claro que favorezca la recuperación.

En un mundo tan interconectado como el actual, la capacidad de contagio de todos los problemas es muy alta: un conflicto, un mal dato financiero etc...hace estallar un problema que en muy poco tiempo recorre el mundo . En el Informe de Estabilidad Económica del BdE de Mayo, indica: “El deterioro generalizado de la confianza y la desaparición de la liquidez, unido al impacto de los productos financieros que acabaron por llamarse tóxicos” produjeron un cocktel letal para la economía, que no fue más que el inicio del cambio de una situación que resultaba insostenible a largo plazo y había que restablecer el equilibrio, cuestión que no se está haciendo en la actualidad. Cuando la balanza de la economía se desequilibra, tarde o temprano surge el efecto contrario para reequilíbralo, eso ha sido así en la historia económica que conocemos y seguirá siendo, no hemos inventado nada. Decir “ esta vez será diferente” es nuestro único consuelo.

En el informe del Banco Europeo de Septiembre del 2011 y en editorial, sigue insistiendo que existen riesgos de incertidumbre muy elevada, seguimos estando en una zona de mucho peligro. 

En fechas recientes  estaba visitando el Marq en Alicante en compañía de dos amigos, uno de ellos el director del museo, me explicaba una pieza expuesta encontrada en los alrededores de Alicante y que representaba lo que sería el primer plan parcial o Plan general de ordenación urbana de Elche, ya que superpuestas las notas del pequeño trozo de metal con el casco antiguo urbano actual, coincide con el mismo, por ello comento que la historia se repite una y otra vez, y muchas veces lo que a nosotros nos parece novedoso no lo es.

El acelerador de la situación ha sido la crisis de la deuda soberana y el desequilibrio entre gastos e ingresos. Algo que un país no puede soportar durante mucho tiempo. El que quiebre un país no es la primera vez que ocurre, hay países como Argentina, que se saben el proceso  porque lo han hecho muchas veces. Rusia también. El decir que esta vez será distinto no es el antídoto para la solución, el antídoto es el tener una economía equilibrada en todos los sentidos.-Esta asignatura TENDRÁN QUE REPASARLA MUCHOS POLITICOS de Ayuntamientos , Comunidades Autónomas, el Estado y resto de organismos que gestionen presupuestos.

Lo que conocemos como la prima de riesgo, es como el vapor de la olla que va aumentando la presión y en los últimos meses alcanzó límites de vértigo. Cuando organismos internacionales ayudan a gobiernos de países a mantener sus estructuras –muchas veces corruptas -, en forma de préstamos, no están haciendo otra cosa que acelerar una situación como la actual que tarde temprano saldrá a la superficie, muchas veces sin conocimiento de los propios ciudadanos que desconocen la gestión que están haciendo sus políticos en el gobierno- La sensatez y sobe todo el sentido común debe imperar en el cambio de normas de actuación.

Los déficits en nuestro país en autonomías, ayuntamientos y todo tipo de organismos que poco a poco afloran, es la punta del iceberg de la situación en la que se vive. Ahora no se puede planificar a medio o largo plazo, vamos al día, y eso siempre es un error. Nos vienen un derrame de medidas impopulares para poder solucionar la situación, copago sanitario, impuesto sobre circulación en carreteras, mayor presión fiscal, aumento del IVA etc. etc., ¿por qué? ¿alguien se cree que no vamos a pagar con esas medidas el déficit nominal y el oculto enmascarado? Ya nadie se atreve a realizar alusiones a los brotes verdes, antes y ahora eran pura demagogia , por no decir mentiras que trataban de suministrar cloroformo a un sociedad para adormecerla más aun de lo que esta.

De todas formas el cinismo, es uno de los rasgos más característicos de nuestra sociedad, en la cual estamos tan metidos que la verdad parece mentira como nos dice el conocido Risto Mejide, o como dice Aute, ya nada es verdad excepto la mentira, por eso la honestidad debería vender más .

Necesitamos automotivación. La situación es la que es, no la podemos cambiar, lo verdaderamente importante es que las conclusiones de la misma se apliquen ya desde el primer momento, tendremos que pagar el estado del bienestar en el que vivimos, deberemos de ir a una economía real no financiera, los organismos internacionales deben dejar de ser la cleptocracia del mundo moderno, la cultura del esfuerzo es lo que debe de primar, se precisa un sistema de alerta financiera a nivel mundial, es necesario que la responsabilidad social y la honestidad cambien a los gestores y sean el camino a seguir.

“Todos somos cínicos, solo que hay unos entornos en los cuales se manifiesta con mayor crudeza y con sus mejores galas”, todos lo pensamos pero nadie lo dice. Afrontemos la situación real y pongámonos manos a la obra con medidas no perdamos un tiempo precioso, cuanto más alarguemos esta situación más difícil es la recuperación


Rafael Montava Molina
Consultor Empresarial