La crisis se ha instalado en nuestras vidas. El monstruo va cambiando de formas y hasta la fecha no hemos encontrado el antídoto para controlarla, por mucho que cambiemos las reglas y las hagamos más laxas en el sistema financiero. Ya decía el presidente Roosevelt “ Ser gobernado por el dinero organizado, es tan peligroso como ser gobernados por el crimen organizado “.

La falta de liquidez en los mercados impide que el crédito fluya y sin crédito no hay recuperación. El autónomo y la empresa necesitan del crédito que no hay PARA SOBREVIVIR. La liquidez sí existe entre el BCE y las entidades financieras, pero esa barrera es infranqueable, el sistema financiero no cede liquidez al mercado .En asunto va empeorando cada día y la situación es cada vez más insostenible al tener que pagar para financiarnos más del 6%, con diferenciales sobre la deuda desorbitados, algo debemos de cambiar para que el mecanismo funcione.

LA ROTONDA INFERNAL
El Estado reparte avales al sistema financiero a un coste bajo y las entidades con estos avales solicitan liquidez al BCE al 1% a tres años, esta liquidez ES EMPLEADA PARA, A SU VEZ, COMPRAR DEUDA PUBLICA AL 6%. Generamos una liquidez artificial al vender avales y con ellos solicitar liquidez y a continuación, a su vez, la empleamos a nuestra conveniencia para comprar deuda pública. Nos metemos por ello en una rotonda o pelota ( papel de colusión) de la cual es difícil salir , generamos un negocio artificial en el cual el único perjudicado es el ciudadano de a pie. La entidad financiera hace el gran negocio comprando dinero al 1% y colocándolo al 6%. El negocio es redondo en la primera fase, con posterioridad esa deuda es colocada al particular dos puntos por debajo del precio de compra. Volvemos hacer negocio y traspasar la deuda y el riesgo a terceros. Con ello hacemos negocio con el diferencial del coste del dinero prestado por el BCE y después cediendo o vendiendo esa deuda al particular que es el que paga esta fiesta , pero algo no funciona cuando el negocio es siempre a costa del ciudadano.
Todo ello sin que la liquidez fluya en el mercado y traslade el negocio bancario a otros segmentos más normales del negocio financiero, prestar dinero y facilitar las transacciones financieras.

LA TERQUEDAD ALEMANA
La señora Merkel nos está acercando al abismo en el cual nadie sabe quien sacará ventaja económica con posterioridad. Está claro que hemos gestionado nuestra casa de una manera errónea y una huida hacia adelante no es la solución. Mientras la actividad económica se cae a pedazos en otros países europeos la economía alemana acelera sus producciones y aparentemente les beneficia.
Tienen razón que este estado de cosas no puede continuar porque la actividad está ralentizada y parece que no se reactiva, no podemos pagar la ingente cantidad de deuda acumulada y si rebrota la actividad, nos serán necesarios más de 400.000 millones de euros para cubrir el déficit, pagar intereses de la deuda y los vtos . de la misma. Esta vía no es posible a corto y a medio plazo. Metamorfosis o muerte, o cambiamos o sucumbimos, ¿ Somos conscientes de la situación real¿.

NUESTRO SISTEMA
Hemos mantenido una ceguera consciente, al igual que en la actualidad, mirando hacia otro lado ante la situación de nuestro sistema financiero. Hemos dejado que se realicen todas las triquiñuelas contables y financieras sin hacer nada al respecto, hemos permitido auditorias imposibles que no reflejaban la realidad. Mientras el BdE miraba hacia otro lado, hemos permitido politizar las cajas de ahorros para que personas sin ningún conocimiento hayan hecho de su capa un sayo y les hemos dejado vaciar las cajas, incluso para pagarles su salida.
La fiscalía ante el clamor de la sociedad parece, y digo parece, que va hacer algo investigando lo ocurrido con los directivos que han saqueado las cajas, pero me parece que quedara como solemos decir en “agua de borrajas” todas estas pretensiones. La mutua dependencia demostrada siempre entre el sistema financiero y político siempre acaba mal y pagando los ciudadanos sus fiestas.

Es necesario que la liquidez fluya al mercado para que la economía se reactive , lo que no puede ser es que el BCE inyecte liquidez a los bancos y ésta no llegue al sistema porque les es necesario para cubrir sus agujeros.