Las dudas de los inversores, una amenaza de impugnación legal en Alemania y la persistente confusión sobre los términos de la ayuda desinflaron el miércoles el salvavidas que la zona euro arrojó a Grecia, llevando al alza los costes de endeudamiento de Atenas.
La potencial acción legal de un economista alemán contra el plan, sumada a la ambigüedad sobre cómo activarán el mecanismo Atenas y el resto de integrantes de la zona euro, elevaron el miércoles los rendimientos de la deuda griega a cerca de los máximos históricos que rondaron antes de que se conocieran los detalles de la ayuda durante el fin de semana. Los analistas dijeron que veían pocos riesgos de que se produjera un bloqueo al paquete de ayuda conjunta Europa- FMI, algo que pondría contra la pared la liquidez a corto plazo de Grecia cuando se acerca el vencimiento de bonos por 8.500 millones de euros en mayo.

Pese a esto, las dudas sobre la solvencia a largo plazo de Grecia siguen en pie. Una analista de la agencia Moody’s, Sarah Carlson, dijo que Grecia todavía tiene un 50 por ciento de posibilidades de ver una baja en su calificación “A2” en algún momento en los próximos 12 a 18 meses.

El ministro de Finanzas de Grecia, Georgios Papaconstantinu, dijo que ningún país bloquearía el acceso a la red de seguridad financiera si la Comisión Europea y el Banco Central Europeo lanzaban una recomendación positiva para el plan.

“No tengo dudas de que si en algún momento llegamos al punto de tener que pedir ayuda y el BCE y la Comisión Europea entregan una recomendación positiva, será muy difícil que cualquier país no vote a favor”, dijo el responsable en la televisión griega.

Pero la canciller alemana, Angela Merkel, se ha mostrado renuente a ayudar a Atenas antes de unos comicios regionales en su país el 9 de mayo, después de que los sondeos de opinión mostraran que los votantes de su país no quieren ayudar a una nación que ha vulnerado las normas presupuestarias comunitarias durante años.

El economista Joachim Starbatty, profesor de la Universidad de Tuübingen, fue citado por el periódico Rheinische Post diciendo que el paquete de ayuda es un subsidio que violaba las normas de la Unión Europea, ya que ofrecía préstamos a tipos de interés por debajo de la tasa del mercado para los bonos griegos.

“Vamos a presentar una demanda ante el Tribunal Constitucional contra el crédito de parte de los estados de la zona euro”, dijo Starbatty.

Los ministros de Finanzas de la zona euro han señalado que el acuerdo no es un rescate, ya que comprende préstamos bilaterales. Pero analistas señalan que la impugnación y otros asuntos pendientes han opacado el panorama sobre si Grecia podrá superar la crisis por su cuenta.

“Las elecciones en Alemania podrían complicar un poco más el trabajo de lograr la aprobación de la ayuda”, dijo Ben May, economista de Capital Economics. “Según lo que se ha dicho, Grecia debería recibir la ayuda, pero las últimas noticias enturbian las aguas”.

Los encargados de las finanzas de la zona euro han dicho que pueden entregar pronto los fondos de ser necesario, aunque aún no está claro si los sus parlamentos deberán someter a votación la participación de cada país.

También es incierto si el acuerdo dará los suficientes fondos a Grecia para cumplir sus obligaciones a largo plazo, cercanas a los 50.000 millones de euros al año.

El Ministerio de Finanzas de Alemania dijo que el paquete de ayuda por 30.000 millones de euros cubriría un período de tres años y señaló que los rumores de otras cantidades son “especulaciones”, desmintiendo noticias que señalaban que el monto cubriría el primer año y que habría ayuda adicional en el futuro.

El acuerdo contará con entre 10.000 y 15.000 millones de euros adicionales de parte del Fondo Monetario Internacional.

GRECIA, CONFIADA

Los detalles conocidos el fin de semana sobre la red de seguridad financiera compraron tiempo para Grecia, impulsando la demanda por su venta de deuda a corto plazo.

Pero los elevados tipos de interés, cercana al 5,0 por ciento para los bonos a seis y doce años por 1.560 millones de euros, aumentaron las preocupaciones de que el incremento en los costes de endeudamiento afecte el panorama presupuestario del país.

La crisis de la deuda griega ha golpeado a la moneda europea y ha despertado los temores sobre un contagio a otros países de la zona euro que afrontan problemas fiscales.

En su lucha para evitar convertirse en el primer país de la zona euro que debe solicitar ayuda en el extranjero, Atenas ha elaborado un plan para obtener financiación en los mercados de capital, antes de recurrir al paquete de ayuda. Con una estimación de entre 40.000 y 45.000 millones de euros en el primer año, este paquete sería el mayor rescate multilateral en la historia.