Venimos de un año claramente marcado por las subidas espectaculares de un Ibex 35 marcado por la banca. Pero lo cierto es que la reina de la bolsa española nada tiene que ver con las finanzas. 

Hablamos de Indra, que. tal y como se ha colocado el tablero geopolítico mundial en este comienzo de ejercicio puede, de nuevo, colocarse como la joya de la corona que sobrevuele en el selectivo durante 2026. 

Al menos así se demuestra tras la incursión de EE.UU en Venezuela, la captura de Nicolás Maduro y su esposa y la extracción a Estados Unidos, con la idea de Trump de controlar el país a través de la actual vicepresidenta del régimen bolivariano, Delcy Rodríguez y de facto con la dirección del secretario de Estado norteamericano y consejero de seguridad Nacional, Marcos Rubio. 

Con esas premisas y con la vista puesta en una Venezuela que posee las mayores reservas de petróleo del planeta, por encima de las de Arabia Saudí, el mercado del petróleo está bajo la atenta mirada de los inversores. 

Pero también las empresas de defensa, y entre ellas Indra porque la posibilidad apuntada de que Cuba sea el siguiente foco e incluso con mirada a Colombia, devuelve al primer plano inversor a una industria de defensa que había perdido tracción hasta la lateralidad ante la posibilidad de una paz cercana en Ucrania. 

Pero con potenciales nuevos núcleos de acciones bélicas, todos los valores suben con fuerza y colocan a Indra intradía de nuevo en máximos históricos que no se veían en sus acciones desde hace dos meses y además hace que sea el valor que más se revaloriza en lo que llevamos de 2026 en el mercado. 

Recupera un 221% desde los mínimos de febrero pasado y ya se coloca con ganancias de casi el 8% acumuladas en lo que llevamos de ejercicio. 

Indra es un valor que no tiene recomendaciones de venta y aunque su subida exponencial en 2025 le había colocado con prudencia bajo la mirada general neutral de los analistas, lo cierto es que el nuevo impulso de este comienzo de ejercicio ante los nuevos conflictos geopolíticos puede cambiar la situación. 

A pesar de ello, hay firmas como Bernstein que sobrepondera el valor con precio objetivo de 57 euros por acción y potencial del 15%. Pero ante lo que se está produciendo, es más que probable que las distintas casas de análisis mejoren su posible recorrido alcista futuro, en especial con la vista puesta en la compra de Escribano. El año bursátil solo acaba de empezar.