
Las acciones de Indra siguen sin levantar cabeza entre rumores sobre un posible cambio en la presidencia. Los títulos registran una caída en la mañana de este jueves de un 1,75% hasta marcar 45,98 euros en el IBEX 35, y caen ya un 25,2% desde que el 16 de enero tocaron un máximo histórico en 61,50 euros.
A pesar de esta dura corrección, Indra sube todavía un espectacular 185% en los últimos 12 meses, utilizando de referencia los 16,10 euros del 7 de febrero de 2025, su punto más bajo en las últimas 52 semanas.

El castigo en Bolsa se produce ante los rumores sobre un relevo en la presidencia por el que estaría presionando el Gobierno a través de la SEPI como consecuencia del riesgo conflicto de interés inherente a la compra de Escribano Machanical & Engineering (EM&E).
En ese sentido, el presidente de Indra, Ángel Escribano, ha salido hoy al paso con un comunicado remitido a la agencia de noticias estadounidense Bloomberg en el que niega que se le haya pedido la dimisión. “Quiero ser claro: nadie ha pedido mi dimisión ni hay ningún proceso en ese sentido”, ha afirmado el directivo, que ostenta el cargo desde enero del año pasado.
El Estado, a través de la SEPI, es el principal accionista de Indra, con una participación de un 25,159% en el capital, de acuerdo con los registros de la CNMV. Si bien en un primero momento el Gobierno veía con buenos ojos la compra de EM&E, algunos medios han estado reportando en los últimos días que al Ejecutivo le habrían entrado dudas acerca de la idoneidad del movimiento tal y como estaba planteado desde un principio. Más allá de los conflictos de interés presentes desde el inicio del proceso, la intención sería también evitar perder el control de la principal empresa nacional de defensa, sobre todo en un contexto geopolítico como el actual.
Por este motivo, la operación, que se concibió desde su nacimiento como una fusión por absorción, está en un momento en el que se están estudiando estructuras alternativas, tal y como reconoció el propio consejero delegado de Indra, José Vicente de los Mozos, que cuenta con el visto bueno del consejo de administración para empezar a negociar distintas opciones con EM&E.
De los Mozos reflexionó esta misma semana que si el presidente de la compañía no fuese Ángel Escribano, la operación con EM&E ya estaría hecha “hace mucho tiempo”. “Cuando empezamos a estudiarlo (en referencia a la potencial operación con EM&E), yo pedí al consejo de administración hacer una comisión independiente (para estudiar los conflictos de interés), porque la empresa se llama Ángel Escribano, Escribano (Mechanical &) Engineering. Si se llamase otra cosa, este tema estaría hecho hace mucho tiempo”, resaltó en el marco de su participación en el 'Observatorio de la defensa' organizado por el diario El Español.
Sin embargo, el directivo ahondó en que, debido a esos conflictos de interés derivados de que Ángel Escribano sea el copropietario de EM&E junto a su hermano y presidente de EM&E, Javier Escribano, que también es consejero dominical en Indra, existen asuntos de gobernanza que, como empresa del Ibex 35, deben “respetar”.

