El Tribunal de Cuentas considera que la ejecución presupuestaria presenta "deficiencias que se repiten año tras año", lo que provoca un desplazamiento temporal de los gastos e ingresos que, en la mayoría de los casos, no se pueden achacar a operaciones imputables a los últimos meses de un ejercicio que pasen al siguiente. Esta es una de las conclusiones de la Declaración sobre la Cuenta General del Estado, correspondiente al ejercicio 2007, el penúltimo de la anterior legislatura y el que antecedió al inicio de la crisis económica, a la que tuvo acceso Europa Press.