El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, y el presidente del Santander, Emilio Botín, aprovecharon el encuentro que mantuvieron hoy en Santiago de Compostela para analizar la situación de la economía y la crisis que atraviesa la inmobiliaria Martinsa-Fadesa. Touriño y Botín coincidieron en señalar que se atraviesa "un momento de serias dificultades a nivel internacional", según un comunicado difundido por la Xunta. Por su parte, el presidente del Gobierno gallego reconoció su "preocupación" por la situación de la inmobiliaria.