El espacio aéreo alemán ha quedado reabierto sin ningún tipo de restricciones y todos los aeropuertos pueden volver a operar con normalidad.

El departamento alemán de seguridad aérea (DFS, por sus siglas en alemán) informó de que la decisión se ha tomado en virtud de las informaciones obtenidas por el Servicio Meteorológico Alemán, que ha constatado que ya no hay concentraciones peligrosas de ceniza volcánica.