La revista 'The Economist' advierte de que las cajas de ahorros españolas cada vez están sometidas a una mayor presión a medida que se deteriora la calidad de sus activos inmobiliarios, lo que podría derivar en un descenso del número de estas entidades financieras a través de integraciones o adquisiciones.
"El futuro es diferente para los diferentes tipos de entidades" en el actual entorno de incertidumbre, resalta la prestigiosa publicación en un informe especial sobre la banca internacional, en el que identifica presiones crecientes para las cajas de ahorros españolas y para algunos bancos estadounidenses con exposición inmobiliaria.

El artículo titulado 'Reconstruyendo los bancos' relaciona las entidades de menor tamaño de ambos países y resalta que, según un experto de la consultora Oliver Wyman, el número de bancos en Estados Unidos podría reducirse debido a los efectos de la crisis desde los 8.000 existentes en la actualidad hasta unos 2.000.

El compromiso de los gobiernos en defensa de sus respectivos sistemas financieros despeja las incertidumbres sobre la existencia de las instituciones bancarias de mayor tamaño para evitar daños en cascada, pero aún persisten incógnitas sobre la naturaleza y la amplitud del apoyo que los Estados prestarán a otro tipo de bancos, considera.

En este sentido, estima que las perspectivas de futuro son más débiles para las entidades que no se encuentran directamente bajo el paraguas del apoyo estatal o cuentan con una cartera de activos crediticios escasamente diversificado, como es el caso de algunas cajas de ahorros españolas con elevada exposición al ladrillo.

El apoyo de los gobiernos está permitiendo paulatinamente que los bancos internacionales de mayor tamaño "levanten la cabeza del suelo", sobre todo aquellos que recibieron inyecciones de dinero público en los momentos en que las previsiones de pérdidas ahuyentaban el capital privado, explica.

Además, es previsible que este mismo año, incluso las grandes entidades más afectadas por el tsunami provocado por las 'subprime' de Estados Unidos escapen de los 'números rojos' e incluso "vuelvan a la rentabilidad", que es precisamente lo que puede incitar de nuevo a entrar en el sistema financiero al dinero privado.