La prima de riesgo de España -el diferencial entre la rentabilidad del bono español a diez años con la del bund alemán- está viviendo jornadas de verdadero infarto. El riesgo país rompió la resistencia psicológica de los 500 puntos básicos y rebasa ya la delicada cifra de los 540, máximos históricos en nuestro país.



Es preciso recordar que al comenzar el 2010 el interés que tenía que pagar el tesoro público español para colocar sus bonos a 10 era inferior al 4%, apenas 50 p.b. más que lo que tenía que pagar el tesoro alemán. Desde entonces, la evolución de ambos bonos ha sido opuesta. El bono alemán ahora se coloca a menos del 1,20%, mientras que el bono español se mueve en torno al 6,60%. Niveles preocupantes que amenazan con desestabilizar las finanzas públicas de nuestro país.




Los inversores comienzan a exigir cada vez más interés para comprar deuda de un país. Esto ocurre fundamentalmente porque aumenta el riesgo de impago de la deuda percibido por los mercados.

En este punto, es significativo destacar un instrumento que mide el riesgo de quiebra percibido por los mercados, los conocidos Credit Default Swap (CDS). Actualmente, nos están diciendo que la situación española ha empeorado notablemente, hasta superar los 600puntos. Pasamos del 20% de riesgo de quiebra en mayo del pasado año a casi el 40%, tal y como revela la firma CMA. Simple y llanamente –como podemos observar en la siguiente tabla- estamos dentro del “top ten” de países con mayor posibilidad de quiebra del mundo.




 Por ello, desde Aspain 11 sabemos que España es observada como el siguiente país con más probabilidades de necesitar una intervención financiera, por lo que no nos sorprende la ampliación de los CDS. Más pronto que tarde, nuestro sistema financiero tendrá que ser rescatado por Bruselas.

Asimismo, consideramos importante estar atentos a lo que nos dice el Itraxx Crossover Index, que refleja las primas exigidas para las coberturas a deuda de baja calidad, fijándose en los 50 principales CDS. Ayer, cotizaba en torno a los 720, mostrando algún plano-subida al final de la sesión.



En este entorno macroeconómico tan desmoralizador, el Bullish Consensus de Market Vane, instrumento de sentimiento contrario, nos da una lectura de un 52% desde el 54% de la semana pasada. Y la media de cuatro semanas está en 56,75%, lo cual es una buena señal, mientras se mantenga con cierta comodidad por encima de la cota de los 50.

Asimismo, muy a tener en cuenta, en época de mercados bajistas, es la encuesta que publica la Asociación Americana de Inversores Individuales (AAII). Las cosas se igualan un poco esta semana, pero hay que recordar -como observamos en la tabla adjunta- que la semana pasada el número de alcistas fue el menor registrado desde agosto de 2010 y el de bajistas el mayor desde septiembre del pasado año.



La sensación que tiene el mercado es cualquier cosa menos que Europa está unida. No se sabe a qué o a quién se está esperando en la Eurozona. Y mientras tanto la crisis se acelera por la gran incertidumbre que reina en Bruselas.

Adicionalmente, la posible salida helena del euro, el empeoramiento de las deudas de los países periféricos, el problema bancario que arrastra España, las agencias calificadoras rebajando ratings, y el caos en las instituciones europeas, incapaces de ponerse de acuerdo para aportar una solución rápida y eficaz, están arrastrando también a EEUU. Sus datos macro cada día son más débiles y todo el mundo espera al QE3 como “agua de mayo”. Se han producido esta semana fuertes bajadas en EEUU ante la alarma total que reina en Europa.

Al otro lado del charco se duda de que Europa sea capaz de resolver esta crisis, afirmándose incluso que la sostenibilidad europea es inviable. El índice VIX, que replica el miedo de los inversores de renta variable, nos marcó ayer una fuerte subida hasta los 24,14. Vemos que sobrepasa el techo de los 20, lo que nos señala la alta volatilidad. Asimismo, el euro-dólar vuelve a crear nuevos mínimos anuales en 1.2333, el euro-yen pierde los mínimos anuales, el dólar-yen perfora la media de 200 sesiones y la libra-dólar busca ya cotas de primeros de año.

El mercado mundial está cada vez más nervioso. Nos sentimos en caída libre y sin ninguna esperanza de tocar suelo en forma de solución conjunta.

Ahora bien, mientras todo el mundo se alarma con las caídas de los mercados estos días y en medio de este “knock-out financiero”, hay quien se beneficia. Los hedge funds, o fondos de cobertura, se aprovechan de este mercado bajista y volátil, utilizando técnicas de inversión no permitidas para los fondos tradicionales como la venta al descubierto o short-selling, uso de CDS, swaps, apalancamiento agresivo, etc.

En cualquier caso, desde Aspain 11 pensamos que el inversor conservador debe mantenerse ajeno al mercado, a la espera de noticias tranquilizadoras. Habrá rebotes violentos, pero no recomendamos entrar a las primeras de cambio. Durante las últimas semanas hemos visto como el aspecto técnico ha empeorado sobremanera, después de la pérdida de soportes importantes. Es evidente que llegará una oportunidad de compra de las que pocas veces se ven, con muchos valores a precios muy bajos para sus fundamentales. Sin embargo, no hay que apresurarse y entrar contra la tendencia, porque ésta será bajista en el corto plazo al perderse el nivel del 1280 del SP 500.