Tras el terremoto y posterior tsunami ocurrido en Japón, el yen se ha convertido en una montaña rusa en la que convergen tanto fuerzas apreciatorias como depreciatorias. Son precisamente estos bruscos movimientos el enemigo acérrimo de las hipotecas multidivisa, una opción que durante un tiempo puso de moda pagar la casa en otra divisa (en yenes por ejemplo) y que ahora plantea más de una incógnita para los inversores.

 Muchas son las razones por las que algunos inversores se lanzaron a buscar distintas alternativas para pagar menos por sus hipotecas. La mala situación laboral, el tipo de interés creciente, las dificultades para pagar cada dichosa mensualidad… hicieron que los inversores más avanzados y algunos no tanto, encontraran en las hipotecas multidivisas una alternativa para poder afrontar sus hipotecas con algo más de desahogo.

¿Qué es una hipoteca multidivisa? Como el mismo nombre indica, no es más que pedir al banco un préstamo en otra moneda diferente, en este caso, al euro. Y ¿para qué? También la razón es muy sencilla; según explica Patricia Mata, analista de CMC Markets “la razón fundamental es que las tasas de interés en monedas como el yen son considerablemente más bajas que en monedas como el euro”.

Pero toda jugada maestra tiene sus riesgos. Y es que todo el beneficio que se pudiera sacar de unos tipos de interés más bajos podría ser socavado por movimientos bruscos de una divisa, algo que está sucediendo ahora con la moneda nipona.

Si hacemos un breve repaso de la cotización del yen en los últimos días, vemos como existe una intensa lucha de fuerzas, como señala Ramón Forcada, director de análisis de Bankinter, entre las tendencias apreciatorias, “como por ejemplo la repatriación de capital a la economía nipona” y las tendencias depreciatorias, como la inyección de liquidez por parte del BoJ.

De momento y según señala Miguel Ángel Rodríguez, analista asociado de X-TRADE Brokers, “la calidad de moneda refugio del yen ante el conflicto de Libia, añadido a la repatriación de capitales” va a hacer que la moneda nipona siga incrementado su valor frente a la divisa única.

No hace falta ser un experimentado economista para ver las nefastas consecuencias que esto va a tener en las hipotecas que muchos inversores tenían contratadas en yenes. “La mayor tragedia vivida en Japón ha revalorizado el JPY hasta colocarlo en niveles nunca vistos desde la II Guerra Mundial”, señala Mata, “lo que encarece sobremanera la cuota de alguien que tenga que pagar su hipoteca en yenes”.

“Desde mi punto de vista no merece la pena tener una hipoteca en JPY”, continúa Patricia Mata, ya que los tipos de interés de la zona euro seguirán controlados y “la situación será de mayor estabilidad que en Japón”.
De la misma opinión es Rodríguez. “No es momento de constituir una hipoteca en yenes. Lla mejor opción” señala el experto, “es esperar para entrar a mejores niveles en el EUR/JPY”. Unos niveles que el experto sitúa en la zona de los 106 al cambio.

Pero, ¿qué hago si ya tengo mi hipoteca en yenes?. Los expertos consultados por Estrategias de Inversión coinciden en apuntar que la calma, como en otras muchas situaciones, es de momento la mejor actitud.

Desde X-TRADE Borkers, Miguel Ángel Rodríguez considera que si “se tiene un periodo largo de amortización” la opción más cauta es aguantar “un primer periodo de posible encarecimiento” ya que más adelante podrían beneficiarse.

También Mata recomienda cautela, aunque señala que lo más sensato será cambiar nuestra hipoteca a euros cuando la situación con el JPY se tranquilice… aunque también apunta a un posible plan B: y es que “el franco suizo es más estable que el JPY”.