Los directivos de Telefónica reiteraron hoy ante los analistas su confianza en el negocio en España, que crecerá en el segundo semestre por encima del primero y en el que el último trimestre del año será clave para conseguir estas previsiones. En una multiconferencia ante analistas con motivo de la presentación de resultados, el director financiero de Telefónica, Santiago Fernández Valbuena que estuvo acompañado por el consejero delegado, Julio Linares y por los responsables de los distintas áreas geográficas de Telefónica, insistió en que el hecho de ser una operadora integrada es una ventaja en el actual momento económico.
El hecho de que en el segundo de semestre de 2007 se redujeran los precios del roaming (llamadas a móvil desde el extranjero) y que este año no se produzca una nueva bajada, repercutirá favorablemente en el crecimiento interanual del último semestre. Otros factores positivos para los directivos del grupo es su previsión sobre una regulación de las redes de nueva generación que permitan seguir creciendo a la operadora y la creación, también en el segundo semestre, del fondo del servicio universal que hará que sea financiado por todos los operadores y no sólo por Telefónica como hasta ahora. Reconocieron que en la telefonía móvil el consumidor español se está decantando por las tarifas más baratas, pero que esto depende más de las campañas promocionales que de la propia marcha del mercado. A preguntas de los analistas, los directivos señalaron el impacto positivo en los ingresos que tendrá el acuerdo con Yoigo por el que a partir de junio sus clientes utilizan la red de tercera generación de Telefónica para dar servicio en las zonas donde todavía no tienen cobertura. Este acuerdo tendrá un impacto en los ingresos del segundo semestre y aunque no dieron cifras, señalaron que crecerán más mientras aumente más el tráfico de Yoigo. Telefónica subió hoy en la Bolsa española un 0,42% y cerró a 16,73 euros.