El Euríbor, indicador que sirve de referencia para la mayoría de hipotecas en España, subió hoy en tasa diaria al 5,425% y situó la media mensual que sirve para revisar los préstamos en el 5,283%, la más alta de la historia. De cerrarse el mes de junio así, con la media derivada de los nueve días en que ha habido actividad bancaria, el Euríbor experimentaría una subida de 0,778 puntos respecto al dato de junio del año pasado y acumularía la tercer subida mensual seguida. La cotización diaria del indicador retoma la escalada alcista que abandonó ayer, cuando se situó en el 5,417%, después de cinco días consecutivos de subidas, y confirma los temores de los analistas de que se mantendrá en máximos hasta finales de año.
Este indicador comenzó a cotizar en enero de 1999 y ha oscilado entre el mínimo diario de 1,929% registrado en 2003 y el máximo diario registrado hoy, después de que el pasado día 6 llegara al 5,418% y dejara atrás el récord del 5,341% alcanzado en agosto de 2000. El Euríbor continuará agravando las dificultades de las familias para pagar la hipoteca hasta que el Banco Central Europeo relaje su política monetaria, ya que es un indicador totalmente vinculado tanto a los tipos de interés como a las expectativas de política monetaria. Con un índice al 5,283%, el usuario de una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años que tenga revisión anual en junio tendrá que pagar 69,33 euros más al mes y 831,96 euros más al año. Precisamente hoy, el instituto emisor europeo reforzó las advertencias de su presidente, Jean Claude Trichet, sobre una posible subida del precio del dinero en un cuarto de punto, hasta el 4,25% el próximo mes de julio, ante los persistentes riesgos inflacionistas. Según informa en su boletín mensual, "actuando con firmeza y en el momento oportuno, el consejo de gobierno evitará la aparición de efectos de segunda vuelta y garantizará que los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo no se materialicen". Las tasas de inflación se han incrementado de manera "significativa" desde el otoño debido principalmente al encarecimiento de los precios de energía y alimentos, por lo que es probable que el IPC siga elevado durante "un periodo más prolongado de lo previsto con anterioridad". Con la subida de hoy, el indicador ha superado ampliamente la cota que marcó en agosto del año pasado, cuando se desataron las turbulencias financieras a raíz de la crisis de las hipotecas basura en Estados Unidos, que motivaron la desconfianza de la banca mundial y las restricciones de liquidez.