El Banco Central Europeo (BCE) subraya que han aumentado más los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo, después de anunciar que considerará una subida de los tipos de interés en julio. En el boletín de junio, que la entidad publicó hoy, el BCE dice que "las tasas de inflación han subido significativamente desde otoño del pasado año, principalmente debido al fuerte incremento de los precios de la energía y de los alimentos". El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, anunció la semana pasada un posible incremento de 25 puntos básicos de los tipos de interés, actualmente en el 4%, que parece confirmarse en las declaraciones de otros miembros del consejo de gobierno de la entidad estos días.
Según informa en su boletín mensual, "actuando con firmeza y en el momento oportuno el consejo de gobierno evitará la aparición de efectos de segunda vuelta y garantizará que los riesgos para la estabilidad de precios a medio plazo no se materialicen". La institución recuerda que las tasas de inflación se han incrementado de manera "significativa" desde el otoño debido principalmente al encarecimiento de los precios de energía y alimentos, y prevé que el IPC siga elevado durante "un periodo más prolongado de lo previsto con anterioridad". "Es probable que la tasa de inflación interanual se mantenga por encima del 3% durante un tiempo y que se modere gradualmente en el 2009", señala la institución, que recalca que la zona del euro está atravesando un periodo prolongado "de tasas de inflación altas". Los riesgos sobre los precios se ven corroborados además "por el gran vigor continuado de la expansión monetaria y crediticia y por la ausencia hasta el momento de restricciones significativas en la oferta de préstamos bancarios", agrega el BCE. Crecimiento sólido El organismo presidido por Jean Claude Trichet, destacó, no obstante, que el crecimiento del PIB durante el primer trimestre fue "mucho más intenso de lo esperado" y se situó en la parte alta de las expectativas del BCE. La institución atribuye esta mejora, entre otros factores, a unas condiciones climáticas más favorables que favorecieron la actividad constructora en algunos países. Sin embargo, el BCE espera que "la elevada tasa de crecimiento del primer trimestre se compense parcialmente con el segundo", es decir, prevé una ralentización del crecimiento en el segundo trimestre de año, aunque debido a las circunstancias en las que se enmarca este crecimiento, recomienda evaluar los dos primeros trimestres de 2008 "de manera conjunta". La incertidumbre en torno a las perspectivas de crecimiento sigue siendo "elevada" y persisten los riesgos a la baja, vinculados principalmente con la posible incidencia de las turbulencias financieras de los mercados, un probable efecto moderador del consumo y nuevos aumentos no previstos de los precios de energía y alimentos.