El fabricante surcoreano de automóviles Ssangyong Motor, en suspensión de pagos desde enero, anunció hoy un plan de reestructuración que implica la reducción de 2.650 empleos, el 37% de su plantilla. Según la agencia surcoreana Yonhap, se trata del primer anuncio de despidos masivos en Corea del Sur desde el inicio de la crisis económica en septiembre pasado. Si el plan de reestructuración presentado por Ssangyong es considerado inviable, los acreedores liquidarán la compañía.