El fabricante holandés de coches súper deportivos Spyker, que alcanzó recientemente un acuerdo con General Motors para la adquisición de Saab, pretende que la firma nórdica vuelva a ser rentable en el año 2012 y que recupere un volumen de producción de 100.000 ó 125.000 unidades, nivel previo a la crisis económica. Spyker, que ha dado a conocer más detalles del plan de relanzamiento de Saab, cifra en mil millones de dólares (720 millones de euros) el coste de dicho plan, que será sufragado principalmente mediante un préstamo de 400 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI), además de con efectivo y con otras líneas de crédito.