Standard & Poor's redujo sus calificaciones para US$14.870 millones en obligaciones de deuda garantizada, o CDO, debido al deterioro del crédito y las recientes reducciones en las calificaciones de valores respaldados por hipotecas residenciales de mayor riesgo, o subprime, además de la persistente debilidad del mercado de la vivienda. S&P redujo sus calificaciones a 78 tramos de 16 CDO de flujo de caja e híbridos y retiró 44 de ellos de la lista de observación para una posible rebaja en la calificación. Cinco de los CDO son valores de alto grado respaldados por activos y garantizados calificados en su mayoría en tramos de "AAA" a "A" de valores respaldados por hipotecas residenciales y otros valores financieros estructurados.