La agencia de calificación crediticia ha anunciado que mantiene el rating AA para la deuda española, aunque mantiene la perspectiva negativa, por lo que se mantiene la posibilidad de rebajas a corto plazo.
Los 'ratings' de España reflejan los beneficios de una economía moderna y relativamente diversificada, así como la opinión de la agencia respecto a la continuada resolución política del Gobierno para afrontar los desafíos pendientes como refleja la significativa aceleración desde 2010 de la consolidación presupuestaria y de las reformas estructurales.