China tendrá que lanzar nuevas medidas de estímulo de su economía para evitar que la crisis se agrave, y su principal problema será cómo crear empleo, destacó hoy el financiero George Soros en una entrevista para la revista económica china "Caijing". Soros opinó que para el Gobierno chino "será relativamente más sencillo estimular el PIB que proveer empleo" con su plan de gastar 4 billones de yuanes (580.000 millones de dólares) en proyectos tales como obras públicas, pero auguró que eso podría no bastar para crear trabajo en un país que ha perdido por lo menos 20 millones de empleos en el sector de la exportación. "Las exportaciones son muy intensivas en mano de obra, mientras que las infraestructuras son más bien intensivas en materiales, así que ofrecen menos oportunidades de empleo", señaló, destacando que el gran problema para China a raíz de la crisis es encontrar ocupación para la gente en el mundo rural. En la entrevista, el financiero destacó que China "no puede ahora estimular las exportaciones, porque la demanda no está ahí, pero se puede estimular el consumo interno".