La filial española de Sony cerró su último año fiscal --de abril de 2008 a marzo de 2009-- con una drástica caída del beneficio neto, tras registrar un resultado consolidado de 7,05 millones de euros, frente a los 23,43 millones de euros del año anterior, lo que supone un descenso del 70%. Por su parte, las ventas de la compañía retrocedieron un 13,7%, hasta los 2.148 millones de euros, y las exportaciones descendieron un porcentaje similar, hasta los 1.403 millones de euros.