El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, ha advertido de que "aún estamos lejos de volver a la normalidad" en los mercados financieros internacionales, y reclamó a los sectores público y privado que centren sus esfuerzos en "lograr la vuelta a la tranquilidad". Solbes reiteró que las tensiones financieras, "lejos de remitir, se están recrudeciendo". En cualquier caso, el ministro de Economía y Hacienda consideró que la Unión Europea está soportando de forma "bastante digna" las tensiones financieras y ha afrontado mejor que otras economías los fallos del mercado en estos últimos meses.
El ministro de economía, Pedro Solbes, destacó -durante su intervención en la celebración del vigésimo aniversario de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)- que todavía persisten "algunas debilidades importantes" que se deben corregir. Solbes destacó que las tensiones financieras "lejos de remitir, se están recrudeciendo". Así lo demuestran, recordó, casos como la quiebra de Lehman Brothers, el rescate de la aseguradora AIG, la compra de Merril Lynch por parte del Bank of America y la de Hallifax por parte de Lloyds, y auguró que se verán más operaciones de este tipo. En su opinión, la UE debe continuar con el desarrollo de la hoja de ruta que el Ecofin -Ministros de Finanzas de la UE- aprobó en octubre de 2007 para hacer frente a la inestabilidad del sistema financiero tras la crisis de las "subprime" iniciada en agosto de ese año. También subrayó la necesidad de aumentar la transparencia, perfeccionar los sistemas de valoración de activos y mejorar el funcionamiento de los mercados. Europa tiene un sistema financiero "sólido y eficiente" en opinión de Solbes, quien no obstante advirtió de que dicho sistema necesita "restablecer la confianza y con ella la liquidez" para que los inversores "puedan aprovechar las oportunidades que surjan". Solbes señaló que Europa debería tener un "marco adecuado" para que las crisis se puedan gestionar de una forma integrada. Como ejemplo apuntó que la UE debería crear instrumentos armonizados en materia de fondos de garantías de depósitos y mecanismos de intervención en momentos de crisis para poder "minimizar sus costes sociales". "Hay que hacer un esfuerzo para eliminar las barreras" de la supervisión financiera en Europa, dijo Solbes, quien recordó que se prevé implantar mecanismos que favorezcan la convergencia en las prácticas supervisoras de los distintos países, así como en la supervisión de los grupos transfronterizos. En este sentido, el vicepresidente dijo que "hay que ignorar" a las voces que, en estos momentos de tensiones financieras, son menos partidarios a la integración. Solbes también recordó en su intervención la reforma del sistema de supervisión financiera que está preparando el Gobierno, con la que habrá dos organismos de supervisión. Por un lado estará el Banco de España, que hará una supervisión prudencial sobre los riesgos y la solvencia de las entidades financieras y por otro la futura Comisión Nacional de Servicios Financieros, que vigilará la transparencia de los mercados mediante la supervisión de la conducta de los intermediarios en su relación con los inversores y ahorradores. Sobre esta reforma, Solbes señaló que próximamente se iniciarán los contactos con los sectores implicados para garantizar un proceso "riguroso" de reforma, "sin precipitación", que asegure un sistema de supervisión para España "adaptado a la rápida evolución del sector financiero". Expresó su confianza en que este nuevo modelo ayudará a España a mantenerse dentro del grupo de aquellos países en los que la supervisión "está mostrando una mayor eficacia".