La compañía japonesa de electrónica de consumo Sharp ha revisado a la baja su previsión de resultados para el presente ejercicio y ahora espera registrar 'números rojos' de 130.000 millones de yenes (985 millones de euros), lo que, además de ser un 30% más de lo previsto el pasado mes de febrero, supone las primeras pérdidas de la compañía desde que empezó a cotizar en Bolsa en 1956. Este empeoramiento de las previsiones de Sharp está ligado a la caída de la demanda, así como a los costes derivados del aumento de inventarios y a los planes de reestructuración impulsados por el mayor fabricante japonés de pantallas de cristal líquido.