El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha asegurado hoy que si Enel y Acciona "no se entienden" en la gestión de Endesa, es preferible un "divorcio amistoso" que acabe con su relación. "Si dos compañías no se entienden, hay que favorecer el divorcio amistoso. No entiendo un divorcio amistoso en el que uno echa al otro de la casa", ha afirmado el ministro en el Foro Sociedad en Red, organizado por Red.es y Europa Press. El ministro ha hecho estas consideraciones a propósito de un artículo de Il Corierre della Sera según el cual Enel busca un acuerdo con Acciona para comprarle su participación del 25% en Endesa y resolver de esta forma las diferencias entre los socios. Para Sebastián, el término "divorcio amistoso" utilizado por el diario italiano resulta "interesante".
Por otro lado, ha calificado de "calumnia" que la operación de compra de la eléctrica española por parte de Enel y Acciona fuera "impulsada" por el Gobierno y que el artífice de la misma fuera él mismo. "Este Gobierno no ha montado nunca una operación empresarial", sino que "se enteró cuando ya estaba hecha", ha añadido. El ministro ha señalado en que el Ejecutivo desea que haya "empresas energéticas potentes españolas", pero insistió en que se limitará a "preferir y no interferir". La existencia de grandes grupos energéticos, ha considerado, es la "respuesta lógica de un continente unido" frente al "monopolio de oferta" de los países productores de petróleo y gas. "La respuesta tiene que ser empresas europeas fuertes" que permitan "negociar contratos lo más baratos posibles", ya que si los oferentes se encuentran con grupos "fragmentados" las condicones de negociación serán peores, ha valorado antes de afirmar que "al Gobierno le gustaría que alguna de esas empresas fuera española". Sebastián ha adelantado además durante el desayuno informativo, en el que estuvo presente el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, que el Ejecutivo ni prohibirá ni intervendrá en una hipotética fusión entre Gas Natural y la eléctrica. "El Gobierno nunca ha prohibido una operación empresarial", ha aseverado antes de arremeter contra el anterior Ejecutivo del Partido Popular y decir que "prohibió siete operaciones". "Intervenir para mí quiere decir prohibir, y no intervendremos", ha asegurado. Al ser preguntado acerca de si esta fusión tiene sentido, Sebastián se ha limitado a recordar que "los expertos" ven en esta operación "muchas sinergias y complementariedades", y que "podría crear un gran grupo". "Leo con atención a los que piensan que es una gran operación", ha advertido. Por otro lado, ha dicho desconocer que el Gobierno francés haya pedido al español permiso para que EDF invierta en Iberdrola. "Desde luego no he asistido a una petición semejante ni conozco que exista una petición" de este tipo, ha asegurado antes de insistir en la importancia de la nueva interconexión eléctrica entre España y Francia. Otra de las operaciones corporativas sobre las que se ha pronunciado el ministro fue la de una hipotética integración entre los operadores de la red eléctrica y del sistema gasista, REE y Enagás. Así, Sebastián ha dicho que podría estudiar el movimiento si resulta "convincente que mejora la eficiencia", a pesar de que "hoy por hoy la sabiduría convencional" no percibe esta mejora. "A corto plazo no está previsto", ha añadido.