Las aerolíneas Scandinavian Airlines Systems (SAS) han comunicado la interrupción del proceso de venta de su filial española Spanair, iniciado en junio de 2007. SAS justifica la medida por las "exigentes" condiciones del mercado español, los elevados precios del combustible y la presión del sector financiero, que han impedido alcanzar los objetivos y condiciones planeadas en la desinversión. "El precio que podíamos conseguir no reflejaba el valor de Spanair, una compañía competitiva en costes y la segunda en el mercado español", señala en un comunicado el director ejecutivo de SAS, Mats Jansson. Spanair ha acogido con satisfacción la decisión de su compañía matriz, Scandinavian Airlines Systems (SAS), de interrumpir el proceso de venta de la filial española iniciado en junio de 2007.
Según fuentes de la compañía española, para Spanair supone un "valor añadido" quedarse en el grupo, ya que es el cuarto de Europa y uno de los referentes en el mundo. Las mismas fuentes subrayaron que la decisión de SAS es "definitiva" y supone la permanencia de la sede de la aerolínea española en Mallorca. SAS justifica la decisión por las "exigentes" condiciones del mercado español, los elevados precios del combustible y la presión del sector financiero, que han impedido alcanzar los objetivos y condiciones planeadas en la desinversión. El director ejecutivo de SAS, Jansson añadió que tras "un profundo análisis" la compañía ha llegado a la conclusión de "abandonar la venta" y continuar como accionistas. "Estamos comprometidos en asegurar un futuro rentable para Spanair, que volverá a figurar en toda la información económica-financiera del Grupo", concluyó. Retirada de Iberia este mismo mes El pasado 3 de junio, Iberia retiraba su oferta por Spanair sin perder su interés en la operación, aseguraba el presidente de la aerolínea, Fernando Conte, quien explicaba que tras un proceso de "due diligence" importante, Iberia hizo al grupo escandinavo SAS, propietario de Spanair, una oferta muy seria, que "tenía todos los componente para ser aceptada o rechazada". Sin embargo, SAS ha demostrado a lo largo de este ejercicio que "no estaba satisfecho con nuestra oferta", porque de lo contrario, la hubiera adjudicado, "es algo claro", sentenció. En opinión de Conte, en el caso de que SAS hubiese tenido sobre la mesa una oferta mejor que la de Iberia, ya habría decidido a favor de otro y si no lo ha hecho es que no la tiene.