El presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, consideró hoy inadmisibles que las empresas francesas en situación de dificultad financiera que reciban ayudas públicas para tratar de salir de la crisis otorguen bonus, acciones u otra remuneraciones excepcionales para sus directivos, en línea con lo defendido al otro lado del Atlántico por el presidente estadounidense, Barack Obama. "Cuando hay un plan social o hay ayudas públicas, los bonus, los planes de stock options, las remuneraciones excepcionales no son admisibles", recalcó el jefe de Estado galo.