Las tres entidades adquiridas por el Grupo Santander en Reino Unido (Abbey, Alliance&Leicester y Bradford&Bingley) adoptarán la marca Santander en 2010, una decisión que costará 12 millones de libras a la entidad (unos 13,7 millones de euros) y con la que espera aumentar su negocio en el país. Esta decisión, explicó en rueda de prensa el responsable de los negocios del Santander en Reino Unido, Antonio Horta-Osorio, beneficiará a los 25 millones de clientes del banco en el país, ya que, desde finales de 2010, podrán operar en cualquiera de las 1.300 oficinas que componen la red del grupo en Reino Unido.