El consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, afirmó hoy que el Reino Unido es todavía un "mercado de oportunidad" en el que la entidad tiene sinergias importantes y en el que, si prospera la compra del Alliance & Leicester (A&L), tendrán una cuota de mercado "muy cómoda". Durante la presentación de los resultados obtenidos por el Grupo en el primer semestre, Sáenz confió en que la operación salga bien, aunque se mostró cauteloso al señalar que la entidad no quiere "vender la piel del oso antes de cazarlo".
El consejero delgado del Santander rechazó cualquier interés del banco en el británico Halifax Bank of Scotland (HBOS) y aseguró que en el Reino Unido "estamos donde queremos y tenemos lo que queremos", para añadir que con la integración de A&L tendrán trabajo y "entretenimiento" durante al menos dos años. Si la operación con el A&L sale bien, el Santander se haría con una cuota hipotecaria en Reino Unido de entre el 13 y el 14%, mientras que en los demás productos, a excepción de empresas, alcanzarían el 8%. El segmento de empresas, en el que podrían tener una cuota de mercado del 3% será por tanto un reto para el crecimiento orgánico de la entidad, señaló. Por otra parte, Sáenz confirmó que el Grupo ha comprado inmuebles por valor de 1.200 millones euros entre el Santander y Banesto, para ayudar a los promotores a reducir deuda, y explicó que lo está haciendo "con criterios estrictos" y siempre que puedan ser revendidos. Esto se hace "en beneficio mutuo", dijo el número dos del Santander, y aunque no quiso precisar a qué promotoras les está comprando inmuebles, sí admitió con sorna que "es un secreto a voces", en alusión a Banesto y Reyal Urbis. En cuanto a la exposición del grupo al sector de los promotores inmobiliarios en España, Sáenz la cifró en 16.800 millones de euros, "una cuota pequeña en relación con nuestro tamaño". Acerca de la capacidad del grupo para captar liquidez, el director financiero de la entidad, José Antonio Alvarez, explicó que tienen "unos 56.000 millones de euros disponibles para descuento ante el Banco Central Europeo" aún sin utilizar, al tiempo que han realizado ya la mitad de las emisiones a más largo plazo previstas para este año, que en total alcanzarán los 36.000 millones de euros. En cuanto al futuro del grupo, Sáenz se mostró optimista, debido a que "hay palancas claras para seguir con buenos resultados", como la diversificación geográfica -que permite aprovechar las oportunidades de cada mercado en cada momento-, la adecuada gestión de precios y costes y la vinculación de clientes, importante fuente de ingresos que tiene "mucho recorrido". Sobre la venta de las áreas de seguros y fondos del grupo, recientemente anunciada, Sáenz explicó que aún no hay ofertas sobre la mesa y que en cualquier caso lo que se vende es "la fábrica" de los productos, en tanto que el banco conserva la distribución de los mismos a través de su red de oficinas, como han hecho ya en España otros bancos y muchas cajas. En cualquier caso, negó que el objetivo de ambas ventas sea conseguir liquidez para acometer posibles nuevas compras, porque la cantidad obtenida sería "despreciable", aunque reconoció que estas operaciones mejorarán los ratios de capital y aportarán plusvalías. Sobre las hipotecas, que hace no tanto eran el gran motor de las cuentas de la práctica totalidad de la banca española, Sáenz explicó que actualmente "hay menos demanda, porque se venden menos pisos", una situación que a su juicio se normalizará en unos meses y que en ningún caso se debe a que hayan "cerrado el grifo" de la concesión de créditos. Preguntado por un posible interés en la participación de Unión Fenosa de la que ACS se quiere desprender, Sáenz descartó de forma tajante cualquier interés por parte de la entidad, aunque no descartó financiar a quien decida comprarla.