Terminamos el temido mes de octubre con una subida del 1,74% en el IBEX 35. Hay sistemas de trading que operan en base a pautas temporales, como puede ser por ejemplo el efecto Halloween, un sistema de trading automático que compra bolsa el 1 de noviembre y vende bolsa a finales de mayo.


Por lo tanto, según los patrones temporales, entramos en el mejor tramo para la bolsa, siempre que atendamos a datos históricos. El patrón temporal lógicamente no implica otra cosa que estadística y la estadística no es ni más ni menos que lo que buscamos los traders, para tener las posibilidades a nuestro favor y no la certeza absoluta de que algo vaya a suceder.

Si miramos el gráfico semanal del IBEX 35, podemos comprobar de qué manera la tendencia ha pasado de bajista a alcista en el corto, medio y largo plazo. Podemos discutir si la incipiente tendencia alcista subirá más o menos o si el hecho de que en la bolsa americana se esté gestando un techo de mercado de largo plazo, implique mayor dificultad para la bolsa. Pero al fin y al cabo ¿a quién le importa? Nosotros somos traders, operamos lo necesario y no vivimos de predecir los precios. Vivimos de hacer trading, de entender el lenguaje del mercado, buscar patrones e ir a por el dinero que hay en el mercado protegiendo al máximo nuestro capital.

En este sentido, la objetividad del MACD en gráfico semanal cruzado al alza, confirmando una divergencia que anticipó el doble suelo del IBEX, y el cruce de la MMW de 30 semanas, nos indica que el IBEX es alcista.

Partiendo de esta hipótesis, entendemos además, que el mercado está subiendo y formando un patrón de consolidación de la tendencia que se conoce como bandera. Estas pautas suelen ser de continuación de la tendencia y su objetivo es muy esperanzador y ambicioso para los alcistas, del mismo modo que lo fue anticiparse al doble suelo en su momento.

Actualmente, las noticias macroeconómicas no pueden ser peores, pero al fin y al cabo, como dice Warren Buffet, se codicioso cuando todos son temerosos. Ir a la contra es la gran virtud del operador.



Una vez hemos comprobado que el IBEX es alcista y que además está en pauta de corrección a largo plazo, buscamos fortaleza para comprar valores que suban con el IBEX. En este sentido nos encontramos con Sacyr Vallehermoso. La constructora es una de las peores compañías de todo el mercado bajista y su comportamiento ha sido peor que el mercado en todo momento. Muchos son los inversores que me han preguntado sobre la posibilidad de comprar Sacyr a lo largo de todo el año y la respuesta ha sido determinante: NO.

Jamás podemos comprar un valor bajista en un mercado bajista. Hasta el mes de septiembre, Sacyr ha cotizado por debajo de su MMW de 30 semanas, como podemos ver a continuación en el gráfico adjunto. Sin embargo, del mismo modo que tajantemente hemos advertido que no era la ocasión de comprar ni bancos ni inmobiliarias, ahora precisamente podemos comprobar como el sentimiento del mercado está cambiando y vemos como algunas de las peores compañías y más castigadas del IBEX, están al fin intentando un rebote que en caso de suceder, podría ser más que interesante.





Nuestro sistema de trading direccional, es un sistema muy sencillo en el que buscamos market timing y aplicamos cotización por encima de la MMW de 30 semanas. No es tan importante el sistema en sí como la selección adecuada de valores. Escoger valores con tendencia y fuerza es sinónimo de volumen y de fuertes revalorizaciones.

Tras seleccionar Sacyr, hemos afinado el trade, buscando una oportunidad de giro en apoyo a la MMW de 30 semanas. El apoyo en gráfico semanal se ha convertido en un posible doble suelo de giro con una entrada clara en 1.56€ por acción y un stop de protección a 1.435 €.




Como siempre decimos, ser trader implica mucho más que tratar de predecir los precios, puesto que el análisis aunque necesario, únicamente responde a una hipótesis y la rentabilidad no viene de las hipótesis, viene de la operativa que hacemos de ellas.

Por ejemplo, si actuamos en este trade con una compra a 1.56€/a y stop a 1.435€, estamos arriesgando 0.125€ por acción, lo que significa un 8% de riesgo. Arriesgar el 8% de la cartera en una operación es un grave error, debido a que el dolor psicológico de perder un 8% de nuestro capital, hará que retiremos el stop loss, en caso de pérdida. La manera de operar, es acotar el riesgo a la estrategia con tácticas de gestión monetaria. Una manera sencilla de acotar el riesgo a la operación, consiste en convertir el 8% a un 1%.
¿Cómo llevarlo a cabo? De la siguiente forma:
- Set up: 1.56 €
- Stop loss: 1.435 €
- Pérdida por acción: 0.125 €
- Capital de trading: 20.000€
- Riesgo asumido: 1%=200€
- Tamaño de la posición: 200/0.125= 1.600 acciones

Una vez hemos determinado el precio de entrada y el nivel de stop mediante el análisis técnico, y hemos determinado el tamaño de la posición, mediante el money management. Ahora tenemos que lograr ganar la batalla psicológica en el mercado. La forma de realizarlo, es estructurando la operación con dos inputs más. El stop break even e ilimitar la ganancia. En este caso, si entramos largos y el mercado nos da un ATR (Average True Range) de ganancia, colocaremos el stop loss en el break even, es decir 1.56€. Una vez tengamos el stop en ese punto, trataremos de dejar que el mercado haga su trabajo y nosotros seguiremos el precio con un sistema de salida, que podría ser por ejemplo, proteger el 50% del beneficio o el Parabólico SAR.

Pero nuestro trade no termina con todo este conjunto de acciones. Podemos promediar comprando más acciones una vez tengamos ganancias, comprando nuevos lotes, en el momento que tengamos ganancias, arriesgando beneficios y multiplicando las ganancias, si la tendencia nos lo permite o liquidando la pequeña pérdida si nuestro análisis es incorrecto.