La compañía aérea Ryanair no tiene previsto abandonar España, aunque su presidente, Michael O'Leary piensa que no recibe el mismo trato que otras aerolíneas y pide más respeto a las autoridades competentes españolas.

O'Leary señaló a EFE que Ryanair tiene un problema con las autoridades españolas, porque se siguen violando los derechos de la aerolínea, al imponer multas, sin que tengan la oportunidad de ser avisados de las mismas y defenderse.

Según denunció la organización de consumidores Facua, Ryanair "lleva años ganando cantidades millonarias mediante prácticas fraudulentas sin que las administraciones competentes le pongan freno", por lo que no le sorprendió que ahora se permita amenazar "con dejar de operar en un país si no se le perdonan las escasas y ridículas multas que se le han impuesto por ello".