La cancelación del último pedido británico de aviones Eurofighter Typhoon podría costar al país más de 2.000 millones de libras en penalizaciones y suspendería los acuerdos contingentes sobre mantenimiento y mejoras, con lo que el país tendría que pagar aún más, informa el lunes The Financial Times, citando a fuentes del gobierno. La advertencia de que podría pagarse "dinero por nada" llega mientras los ministros pugnan por el futuro del programa, que el Tesoro británico quiere abandonar por considerarlo demasiado caro. El primer ministro Gordon Brown recibe cada vez más presión de los líderes de Alemania, Italia y España -socios de Reino Unido en el programa- para que pague los 1.600 millones de euros que debe y deje de retrasar la tercera fase de la producción.