El consejo de administración de Repsol acordó ayer llevar a la próxima junta de accionistas que se celebrará el 11 de mayo en Madrid la operación acordeón que hará para atender a su programa de dividendo flexible. En concreto, la petrolera mantendrá su 'scrip diviend' (pago en acciones) en sustitución del dividendo complementario del ejercicio 2017 y del dividendo a cuenta del ejercicio 2018.

 

 

Dentro del punto cuarto del orden del día, la junta aprobará una propuesta de ampliación de capital con cargo a reservas voluntarias procedentes de beneficios no distribuidos, equivalente a una retribución de unos 0,50 euros brutos por acción. 

Este dividendo, sumado al que la compañía aprobó como parte del mismo programa Repsol Dividendo Flexible y en sustitución del tradicional dividendo a cuenta de 2017, por un importe equivalente a unos 40 céntimos de euros brutos por acción, hará que la retribución total al accionista con cargo al pasado ejercicio ascienda hasta los 90 céntimos de euro por acción. Esto supone un aumento del dividendo del 12,5% respecto a los 0,8 euros de los últimos ejercicios.
 
Asimismo, la petrolera hará una operación acordeón, que consiste en la ampliación de capital mediante la emisión de nuevas acciones ordinarias de un euro de valor nominal cada una, de la misma clase y serie que las actualmente en circulación, con cargo a reservas, ofreciendo a los accionistas la posibilidad de vender los derechos de asignación gratuita de acciones a la propia compañía o en el mercado. Posteriormente la petrolera hará una reducción del capital social para evitar el efecto dilutivo de las ampliaciones para atender su programa de dividendo flexible.

La reducción del capital social se hará mediante la amortización de acciones propias y por un volumen equivalente a los títulos que se emitan en 2018 para atender el sistema retributivo de dividendo flexible, que permite al titular de acciones cobrar parte o la totalidad del dividendo en efectivo o en títulos de la compañía, según recoge la Agencia EFE.

La junta de accionistas que se celebrará en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid también aprobará las cuentas de 2017, donde la compañía ganó 2.121 millones de euros, un 22% respecto a 2016, que le convierte en el más elevado de los seis últimos años

En cuanto a nombramientos, la junta votará el nombramiento de dos consejeros externos independientes, Carmina Ganyet, actual directora general corporativa de Colonial, e Ignacio Martín San Vicente, el que fuera presidente ejecutivo de Gamesa entre 2012 y 2017, para un período de cuatro años.

Ganyet y Martín San Vicente sustituyen a Artur Carulla, que finalizó su mandato, y al expresidente de Kutxabank Mario Fernández, que dimitió en febrero pasado tras desestimar el Tribunal Supremo el recurso que interpuso contra la sentencia de la Audiencia de Vizcaya que le condenó por apropiación indebida.

Además, la junta de accionistas tendrá que ratificar el nombramiento por cooptación y reelección del presidente de Caixabank, Jordi Gual, que fue nombrado consejero externo dominical por el consejo de administración en diciembre pasado.