La refinería de Repsol en el Valle de Escombreras parará su actividad de forma gradual durante los próximos días, a causa de las pérdidas que se están produciendo desde hace varios meses en la producción de combustibles, aunque eso no supondrá despido ni Expediente de Regulación de Empleo (ERE) alguno, ni afectará al ritmo de ejecución del proyecto de nueva refinería de queroseno, gasóleo y 'coque', que supone 3.200 millones de euros de inversión. El director de la factoría, Fernando Vázquez, convocó ayer una reunión urgente para comunicar a varios cientos de los 700 empleados la decisión, tomada por la central de Línea de Negocio de la compañía.