La entidad británica mantiene en 2011 la misma tendencia negativa que ya iniciara el año anterior. RBS registró unas pérdidas de 528 millones de libras (595,7 millones de euros), lo que supone más del doble de los números rojos de 2010.

El Gobierno británico controla el 83% de la entidad por lo que estos resultados a cierre del primer trimestre del año son especialmente preocupantes para la economía de Reino Unido. Asimismo, los ingresos de RBS cayeron un 12%, hasta los 8.030 millones de libras, debido fundamentalmente a que el área de inversión de la entidad no pudo igualar las buenas cifras que se anotó en el primer trimestre del año anterior.

En cuanto al beneficio operativo, registró un crecimiento del 19% hasta los 1.050 millones de libras, mientras que las provisiones por impago se redujeron el 27% hasta 1.950 millones de libras.