El tiempo se agota para que Washington aumente el límite de endeudamiento del país y evite un default aunque en Wall Street no ha entrado el pánico todavía. Pero si no se logra un acuero, el impago podría golpear los mercados financieros.

Hasta un incumplimiento del pago de corta duración podría hace que acciones, bonos y el dólar se desplomaran inmediatamente.

Hay un amplio consenso entre los economistas de que el incumplimiento elevaría los costos de endeudamiento para todo el mundo. El default podría congelar los mercados de crédito a corto plazo. Los bonos del Tesoro y otras deudas respaldadas por el gobierno son tradicionalmente utilizados como garantía para préstamos. También encarece la financiación de los gobiernos locales obligándolos a endeudarse.

En este escenario el oro puede ofrecer algún refugio. El miedo ha llevado a que el oro se encuentre en un nivel récord de 1.594 dólares la onza.

Los inversores siguen confiando en que demócratas y republicanos llegarán a un acuerdo para aumentar el límite de endeudamiento antes de la fecha límite del 2 de agosto. Ésta es una de las razones por las que la rentabilidad de los bonos se ha mantenido relativamente estable hasta el momento, incluso después de que Moody y Standard & Poor advirtieran que pronto podrían rebajar la calificación crediticia del país. En este sentido, José Manzanares, director de Productosymercados.com, comenta con respecto al techo de deuda de EE.UU., que “esto ha pasado ya 40 veces y, si esta vez no se ponen de acuerdo republicanos y demócratas para solucionarlo, S&P rebajará la calidad de su deuda y ya tenemos demasiados bonos basura en el mercado para que la deuda americana se una”. Por ello, cree que “finalmente se subirá el techo de la deuda y no pasará más”.