Los lectores de Estrategias de Inversión conocen bien la historia de las tortugas (puede leer aquí el origen de esta historia) y la estrategia planteada por los llamados “turtle traders”. Esta no tiene nada que ver con las características de las tortugas como animal, pero me recuerda que hace algún tiempo leí en un blog de trading (no recuerdo ahora mismo el autor del blog) que la mejor manera de hacer trading era tomar como modelo la forma de actuar de los cocodrilos. El autor argumentaba que el cocodrilo no sólo es uno de los depredadores más antiguos del planeta sino sobre todo uno de los más metódicos, pacientes y disciplinados que existan en la tierra. 


El cocodrilo es un animal que ataca de forma muy selectiva. No se pasa el día comiendo pequeños animales; puede incluso pasar semanas sin comer nada… pero cuando se decide a atacar suele elegir una presa importante. Y no suele fallar. De la misma manera aprenda a ser paciente en su trading. Espere el momento oportuno en el que tenga las mayores probabilidades de acertar. Y cuando su sistema le diga que debe actuar, hágalo con rapidez y esperando conseguir un botín importante. No se obligue a operar todos los días o varias veces al día.

Al no perseguir pequeñas presas a diario el cocodrilo ahorra mucha energía y la suelta cuando realmente la necesita. Haga lo mismo. No desperdicie energía emocional operando de forma indiscriminada y repetitiva. Guarde esa energía psíquica para el momento más oportuno.

Aunque el autor del artículo comentaba también otras características de los cocodrilos en las que deberían fijarse los traders (que suelen evitar situaciones de riesgo y que aprenden rápidamente a adaptarse a las distintas situaciones que se presentan…por eso han sobrevivido a lo largo de los tiempos), desde mi punto de vista si debería quedarme con un solo rasgo de estos reptiles sin duda sería la PACIENCIA. Esta no es precisamente la característica que abunda entre los especuladores, pero es fundamental para obtener buenos resultados. Todos los que hemos operado en los mercados hemos sufrido el problema de la impaciencia, de intentar adelantarnos al mercado, de pensar que vemos antes que los demás por donde pueden ir los precios. Es un juego peligroso en la medida en que significa renunciar a la disciplina de nuestro sistema de trading… siempre y cuando ese sistema de trading sea selectivo a la hora de elegir el momento más idóneo para operar.