Prosegur obtuvo un beneficio neto de 69,96 millones de euros durante el primer semestre, un 9,6% menos que en el mismo periodo del año anterior.

Prosegur alcanzó unas ventas en este periodo de 1.753,4 millones de euros, un 33% más que en los seis primeros meses de 2011, mientras que el beneficio bruto alcanzó los 415,9 millones de euros, lo que representa un 29,5% más.

Por su parte, el resultado neto de explotación (Ebit) alcanzó los 137,83 millones de euros, frente a los 126,99 millones logrados en los primeros seis meses del 2011.

La compañía ha destacao el "severo" impacto de las crisis económica en los países europeos con una disminución en los márgenes, en particular en el negocio de España por el impacto de las medidas de ajuste aplicadas en el país.