El escenario económico actual presenta grandes desequilibrios entre los países desarrollados, que tratan de evitar la deflación, y los países en vías de desarrollo o emergentes, que se ven sometidos a presiones inflacionistas. Esta situación provoca riesgo e incertidumbre a la hora de invertir¿Por qué no sacar partido a esta situación de inestabilidad?
Para el fondo Amundi International Sicav la incertidumbre es un elemento clave de su enfoque. Por ello, propone construir una cartera que pueda hacer frente a cualquier acontecimiento imprevisto, invirtiendo sólo cuando encuentra un margen sustancial de seguridad, con una cartera muy diversificada y bajo la premisa de preservar el capital.

-¿Cuál es su análisis de la situación económica actual?

La economía mundial se encuentra hoy en una situación tan difícil como desconocida. Por un lado, muchos países desarrollados se encuentran en una situación complicada dados sus altos niveles de endeudamiento público; con un crecimiento económico que, a pesar de estar mejorando, es aún bajo; con altas tasas de desempleo; y con los bancos centrales poniendo en práctica unas medidas sin precedentes para evitar el fantasma de la deflación. De otro lado, el mundo emergente, con divisas infravaloradas, se enfrenta a una creciente presión inflacionista mientras busca un escenario de “suave aterrizaje” para sus economías, afectadas a la vez por el temor a tensiones sociales. A pesar de que las autoridades están tratando de dirigir suavemente la economía mundial fuera de la tormenta de la que hemos sido testigos en los años 2008 y 2009, estos desequilibrios macro-económicos representan un riesgo real que tenemos que evaluar de forma continua. Seguimos estando preocupados y cautelosos sobre el entorno económico actual.

-¿Es recomendable el Amundi International Sicav para situaciones de incertidumbre como la actual?

La incertidumbre es un elemento clave en nuestro enfoque. Creemos que el futuro es intrínsecamente incierto y que, por tanto, siempre se debe construir una cartera que pueda hacer frente a cualquier acontecimiento imprevisto extremo. Por ese motivo nosotros invertimos solamente cuando podemos encontrar un margen sustancial de seguridad, y también por ello tenemos una cartera muy diversificada con más de 130 valores. Esa es la razón por la que siempre hemos tenido alguna exposición a valores relacionados con el oro, como una cobertura potencial frente a situaciones de dificultad extrema en la arquitectura financiera y monetaria global. Nuestra filosofía de inversión se construye sobre el reconocimiento de que el futuro siempre será incierto.

-¿Cuál es el objetivo del fondo y qué características tiene?

El principal objetivo es preservar el capital de los clientes en términos reales a lo largo del tiempo. Buscamos generar rentabilidad positiva en un horizonte de inversión a partir de 5 años. Tratamos de evitar el deterioro del capital invirtiendo principalmente, en acciones a través de enfoque de tipo “value” probado en el tiempo que sigue las enseñanzas de Benjamin Graham y Warren Buffett. Podemos invertir en bonos corporativos de forma oportunista cuando identificamos un potencial de rentabilidad similar al de una acción pero con una posición más segura en la estructura de capital. También estamos dispuestos a mantener cash cuando no encontramos oportunidades de inversión adecuadas en el mercado. Tratamos de diversificar nuestras posiciones en liquidez a través de valores de deuda soberana a corto plazo y, como he mencionado antes, invertimos en valores relacionados con el oro como potencial cobertura. Las principales características de nuestra filosofía de inversión es la aceptación de que el futuro es incierto, el énfasis continuo en la protección del capital de nuestros clientes y la disposición a ser pacientes. Por encima de todo está nuestra creencia en la importancia del concepto de margen de seguridad significativo.

-¿En qué países o sectores invierte?

Podemos invertir en cualquier sector, país o capitalización de mercado. No implementamos ninguna restricción siempre que podamos encontrar compañías atractivas que coticen con descuentos significativos sobre los que consideramos que es su valor intrínseco. Podemos estar totalmente fuera de un sector o país si no encontramos un margen de seguridad adecuado. Por ejemplo, no teníamos ninguna acción japonesa a finales de los años 80 cuando representaban el 44% del MSCI World. Lo mismo ocurrió a finales de los 90, cuando los mercados de renta variable estaban impulsados por los valores TMT (telecomunicaciones, medios de comunicación, tecnología), nosotros apenas teníamos exposición.

-¿Tiene cubierto el riesgo de divisa?

Sí lo cubrimos. Como inversores en dólares, tratamos de proteger las inversiones no denominadas en dólares del impacto negativo de las fluctuaciones de las divisas. Lo hacemos únicamente si creemos que una divisa está cotizando por encima de su contravalor en dólares a largo plazo. Actualmente, por ejemplo, tenemos una cobertura del 35% de nuestra exposición en euros. Para nuestros inversores en euros, ofrecemos una clase denominada en esta divisa que cubre el riesgo de tipo de cambio dólar-euro. Pretende ofrecer en euros la rentabilidad nominal del fondo en dólares a los inversores en euros, sin exposición al riesgo de tipo de cambio.

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