El Indice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos subió un 0,8% en julio, cuatro décimas más que lo esperado por los analistas, según informó hoy el Departamento de Trabajo. En un año el IPC ha subido un 5,6%, el mayor incremento interanual en 17 años. Si se excluyen los precios de alimentos y energía, la inflación subyacente en julio fue el 0,3%.