La finalización del presupuesto destinado a las ayudas a la compra de automóviles contempladas en el Plan 2000E y la subida de dos puntos porcentuales del IVA, prevista para el próximo 1 de julio, repercutirá de una forma negativa sobre las ventas de coches en España y sobre el empleo en este sector, que podría perder hasta 5.000 puestos de trabajo, según el director general de Peugeot España, Rafael Prieto.  Prieto, que hizo estas declaraciones en el marco de la presentación internacional del nuevo deportivo Peugeot RCZ, indicó que la conjunción de estos dos factores tendrá una repercusión directa sobre las ventas de automóviles en el mercado español, que se podrían recortar en 100.000 unidades durante el segundo semestre de 2010, en comparación con las cifras de 2009.